3.10.04

Un poco de rock, y un poco de roll

Los escenarios son lugares mágicos. Verdaderos templos paganos donde tienen lugar hechos notables de creación. Convergen allí energías de difícil descripción, más propias de dioses que de humanos. Más propias de verdaderos genios o artistas que de simples espectadores.
Refuerza esta presunción el hecho que la mayoría de los músicos de rock, descendidos unos pocos peldaños, se transforman en imbéciles rematados y balbuceantes, sin nada que decir.