1.10.04

Filosofía y peso corporal, una aproximación teórica

Para poder dedicarse con relativa significancia al adorable oficio de pensar, el sujeto debe contar con una rigurosa formación en alguna disciplina social. Este grado de especialización no debe actuar en desmedro de una educación generalista que le permita un adecuado acercamiento a una más que diversa fenomenología.
En resumen, el pensador debe contar en su ‘caja de herramientas’ con conocimientos tanto generales como específicos.
También, me olvidaba, debe tener dinero. O se morirá de hambre mientras piensa.