28.3.07

Palomas frías

Hoy a la mañana, mientras me dirigía al trabajo, a mi cotidiano y particular via crucis, vi una paloma muerta. Yacía de costado sobre la mugrienta vereda, las patas recogidas. Todo era gris; del cielo a la paloma. Un mundo monocromo, incapaz de inventar un color.
Me agaché y la toqué, no lo pensé, no pude evitarlo. Estaba tan fría.
Me puse de pie y seguí caminando, vacío de contenido, como un recipiente que, en un ataque de osadía, se permite dudar de su propia utilidad.

2 Comments:

At 7:13 p. m., Anonymous Anónimo said...

Escribis tan bello que no importa, pero supongo que si la anécdota fuera cierta merecerías un beso tierno por personita sensible y si la anécdota no lo fuera merecerías dos besos por tu vuelo creativo

 
At 9:33 a. m., Anonymous Idem said...

mi abuela decía: 'no somos nada'

 

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