9.5.08

Séptimo B

La otra noche, al edificio donde vivo, por decirlo de alguna forma, vino la policía. No cualquier policía, según me informa el portero sin que le pregunte, porque no hay absolutamente nada para preguntarle a un portero, porque cualquier pregunta que se le haga a un portero es retórica. Ejemplo 1: ¿Llueve? No hay más que dar cinco o siete pasos, o mirar a través del vidrio. Ejemplo 2: ¿Ganó Boca? El partido fue ayer. Fin de los ejemplos.
No cualquier policía, dijo el portero, sino una brigada especial. Se llevaron detenido al vecino del séptimo B. Esta mañana, en los diarios, está la foto, tres cuartos de perfil, del vecino del séptimo B. El título de la noticia, en un diario, es ‘atraparon al asesino de la nariz roja’. La nota explica que fue finalmente atrapado, merced a un trabajo de inteligencia policial, si la contradicción es admisible, un asesino serial. El asesino iba por su víctima número veintisiete. Mataba mujeres, de cualquier edad. No las violaba, ni las mutilaba. Antes de huir, les colocaba sobre la nariz, una nariz roja, de payaso, con su correspondiente bandita elástica.
El asesino de la nariz roja estrangulaba a sus víctimas. También era conocido como ‘el payaso asesino’. Era el hombre más buscado por la policía.
El asesino se niega a declarar el porqué, los motivos de sus acciones. Sigo el caso por televisión.
Lo insondable, las honduras de la mente humana, sus vericuetos que nadie sabrá jamás dónde conducen.
Recuerdo que el hombre estaba de traje, por lo general, sin corbata, y prolijamente peinado con raya al costado. Los domingos a la mañana, cuando yo suelo ir a comprar el diario, lo veía temprano, muy tranquilo, paseando su perro. Un perro salchicha, simpático en su andar, que se llama Wilbur.
También recuerdo que fue una de las pocas personas, sino el único vecino, con el que tuve un interesante intercambio de palabras, lo más parecido a una conversación, respetuosa y plagada de ingenio, mientras aguardábamos el ascensor.

12 comentarios:

Roedor dijo...

Me dio escalofríos, sobre todo los dos últimos párrafos.

Desde ahora espero a alguien para bajar en ascensor, aunque me lleve un par de horas: vivo en un semipiso.

Caia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
J. Hundred dijo...

*roedor! en una actitud de lo más baja, despreciable, alevosa, abyecta y vil que yo recuerde en la ciberbolublogósfera, usted aparece para mencionar, así, como al pasar, que no sólo yo soy un tipo que no sabe escribir, sino que usted también tiene un semipiso.
como no puedo desafiarlo a un duelo de caballeros, y mientras usted se quita su capa aprovechar para partirle una botella de ananá fizz en la cabeza, como no puedo escupirle el rostro ya que eso conllevaría que luego deba limpiar el monitor con un líquido que jamás compré y entonces lo limpiaría con alcohol y un algodoncito sólo para descubrir que el monitor queda como si le hubiera tirado una taza de salsa bolognesa, entonces me voy a defender a través de una proclama. ahí va, la proclama, una parte, para no aburrirlo, donde su perversa actitud queda al descubierto de los millones de minuzas que por aquí transitan. me dan ganas de tan sólo decirle, cual d’elia a bonellisilvestre ‘ya se llevó a la condesa, qué más quiere, muchacho’. pero lo más serio, lo que corresponde, es la proclama.
‘… y yo les digo, muchachas argentinas, no cedáis, no obsequiéis vuestros relucientes anos al primer portador de semipiso que con vanas promesas de vista al río hará uso y abuso de vuestros esfínteres para luego indicaros que podéis descender nuevamente al terrenal averno del que fuiste adbducidas, ya que las compuertas del palacio os serán abiertas luego, esta vez en salida, a través de un timbrazo que él mismito accionará desde su piso 33, y él habrá olvidado todas las promesas previas y os contemplará desde las alturas encendiendo un winston, mientras vosotras presentáis algunas dificultades en el andar a la hora de volver a subir al 132 que os devolverá a vuestras madrigueras. y no, doncellas, púberes que sueñan con poemas y leéis a foucault, no maméis vergas peludas y no del todo enhiestas, en posiciones por demás incómodas para vuestras vértebras cervicales, aunque estéis dentro de un bmw z3, motor de 4 cilindros en línea, turbo compresor, intercooler, con aceleración de 0 a 100 en 6.7 segundos, velocidad máxima 197 km/h, ya que acontencido el lechazo redentor veréis que el efebo vuelve a tomar el volante como si se tratara de una cría de pecarí, y sólo desea seguir operando su nave espacial sin importar adónde se dirige ni cuánto te sacaste en el parcial de introducción a la gestalt. y no, jóvenes hermanas de mi patria, no cedáis a introduciros un mantecol familiar en vuestras todavía firmes cavidades vaginales tan sólo porque el príncipe las ha llevado a comer a un tugurio de palermo jolivud que tiene velitas en las mesas, donde te han dado tres ravioles que en lugar de ser cuadrados como los que hacían vuestras adorables madres, han sido cortados de manera triangular, pero vosotras sabéis que el plato ha sido recalentado en un microondas y el relleno no sabe a nada más que paraísos perdidos, y quién sabe que otra cosa te pedirá el príncipe que te acompaña que te introduzcas por allí abajo mientras él toma algo de aire porque ha ingerido demasiados alimentos por demasiado tiempo y no se siente capaz para practicar aunque sea un 33% de la cópula y dice que la estimulación oral le deja mal sabor de boca.
en definitiva, señoritas, no cedáis a los cantos de sirena del lujo y el confort que cualquier winograd es capaz de ofreceros. resistid! resistid desde lo más profundo de vuestras convicciones, seguid el camino que creáis correcto, defended vuestros sueños e ideales, estudiad, tocad teclados o el berimbau, enamoraos, dad clases en escuelas primarias de fronteras hasta odiar por igual a los niños y las vicuñas, o trabajad en alguna oficina hasta que vuestros pezones adquieran alguna tonalidad de gris pero siempre con la dignidad y alegría de haber acometido aquello que creéis de importancia. y si alguna de vosotras tiene algo de tiempo, fornicad conmigo. pero porque sí, de onda’.

*caia! probablemente usted me iba a decir que soy un repelotudo, y algo, una gota de misericordia, la llevó a retractarse. yo agradezco el gesto como un perro callejero demasiado cansado de tantos pero tantos golpes al que casi le cuesta creer que una caricia sea posible, o como un niño descalzo con el acordeón vencido junto a sus escuálidas rodillas, que aprieta la moneda recibida en su puño como si en verdad fuera posible, como si todavía quedaran posibilidades.

Caia dijo...

Jaja!, no señor, le había dicho que por su culpa me estaba psicopateando con mi vecina, mina dueña de una cara de buenuda terrible, pero también de un caniche insoportable. No me gustó como quedó el texto así que lo borré.
Debo decir que me ha impresionado su proclama, hasta casi me ha dejado muda (no malentender), y mire que es mucho decir.. de todos modos pagaría por ver el duelo.
No se guíe por lo de semipisos, viví en uno pero tenía 43m2.. solo que nunca lo llamé semipiso.. se entiende?
Una caricia, y una palmadita en la cabeza, suavecita, no vaya a ser que me muerda... aunque los perros callejeros suelen ser tiernos.

La condesa sangrienta dijo...

¡Merde! si "semipiso" provocó este encendido comentario, no quiero ni pensar qué hubiese acontecido de tener roedor un "piso".
Igualmente no se preocupe, hay niñas que permiten el acceso a sus preciados esfínteres o se dejan mantecolear la vagina por mucho menos que eso. Hay quienes maman vergas peludas y muy poco enhiestas soportando el lechazo redentor, sólo por cuestiones psicotécnicas (su post).
Pero ánimo querido, hay quienes todavía disfrutan de los ravioles cuadrados, de la lectura de foucault, de la poesía y de la estimulación oral sin tantos remilgos masculinos. Hay quienes mantienen sus pezones rosados, hay quienes resisten y hay quienes insisten. Hay mujeres, chicas, pendejas, minas, minuzas y... hay putas más baratas mi viejo.
Ud. tiene un amplio abanico de acción también desde su 7º cielo.
Lo que no tiene, es perdón por invitar al fornicio (si yo fuera hombre y me invitaran a fornicar, no se me paraba ni con una descarga de 220). A este Hundred pasteurizado le han devaluado un cero me parece.
Ánimo, vuelva a su bulo y espere pacientemente que alguna de sus lectoras se haga tiempo para coger como dios manda y déjelo al rat en su semipiso mirando al río.
Abrazo grande y buen domingo!
PD: Roedor no se llevó a la condesa sino que, por el contrario, fue quien la trajo hasta aquí en bondi.
Porque el subte venía lleno.

Geoffrey Firmin dijo...

Más allá de que el 90% de sus entradas, estimado Juan, son excelentes, encuentro un disfrute similar al leer los comentarios. Lo que, a ojo de buen cubero, nos da como resultado un gran blog.
Por supuesto el disfrute decrece cuando leo mis pavos aportes, pero no quería irme a dormir sin aplaudir.
Abrazo cordial!
Y saludos respetuosos a los comentaristas idóneos (permítame robarle el término, Juan) de este blog.

J. Hundred dijo...

*caia! es en mi opinión bueno el no perder la capacidad de impresionarse. le acepto la caricia, la palmada, pero por favor no abuse. es que resulta tremendamente fácil encariñarse conmigo, y después se sufre tanto.

*condesa! la enérgica proclama dice, en determinado momento, la expresión ‘lechazo redentor’. utiliza usted, en su encendido retruque, el verbo ‘mantecolear’. voy a quedarme entonces con estos exquisitos hallazgos semánticos en medio de tan irreconciliables diferencias, voy a disfrutar eso, sí, nada más.

*geoffrey firmin! usted me va a perdonar el chiste fácil, el cachetazo, la torta en la cara, pero el único ojo de buen cubero es el que ve a nicole en tanga. y, parafraseando a sosa, entono, tarareo, canto: gracias a los comentaristas idóneos, que me han dado tanto.

Caia dijo...

Tranquilo don Juan, que tengo lugar pa' varias mascotas.

Roedor dijo...

Dear John100: la verdad, me dejó patitieso con su respuesta, pero me parece que me está sobrevaluando, en el sentido literal. Lejos estoy del BMW y esas cosas que dice por ahí.

Acepto chicas gauchitas, eso sí.

Pero mi semipiso, quería aclararle, es modesto. Es técnicamente así porque en el piso sólo hay otro departamento que, al igual que el mío, tiene una bonita vista al río pero es ligeramente más amplio que el que habito. Entonces, si somos rigurosos, yo vivo en un .45piso o algo así.

Emmmm... ¿En qué estábamos?

Ah, a la condesa ya la voy a agarrar... Hasta casi estoy dispuesto a pintar de azulgrana las paredes del cotorro.

J. Hundred dijo...

*roedor! le cuento alguito, porque el que explica pierde. usted me escribió lo de los escalofríos, en joda, y mencionó el semipiso. a mí se me ocurrió atacarlo por ahí, acusarlo que usted sin semipiso no era capaz de fornicar, que era una basura inmunda de tipo, que era un pijamuerta, que seguro obligaba a que las chicas de su harem se pusieran la camiseta de los toronto raptors para coger, no sé, cosas así. pero no estaba en mi mente ni en mi corazón plantearle una reforma agraria, o en este caso departamentaria. y de pronto, surgió una proclama. no me pregunte cómo, no me pregunte porqué, pero la proclama surgió limpita, de punta a punta, así como la ve. y es un poco fuerte, y dice algunas cosas que pueden herir susceptibilidades, y dale, y sí. le mando un saludo a usted, y a todos los semipisos de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino.

Roedor dijo...

Bueno, yo no lo tomé por ahí, o al menos su crítica fue tan despatarrada que ocasionó más bien el efecto contrario. Pero la realidad es que mi 0,45 piso me ha servido para determinados menesteres, pero me la banco no importa la cancha donde se juegue.

Lo que me encanta es cuando utiliza el vocativo del comentarista y le agrega al final el "!". Me hace acordar a las placas recordatorias en los nichos o lápidas de los cementarios que saludan al ser querido que se fue.

Eso también me da escalofríos.

La condesa sangrienta dijo...

Eso roedor! pinte de azulgrana las paredes del cotorro así vemos juntos como corre el River Plate.