1.2.06

Motor

Cada mañana, al levantarme, o mejor dicho, al sentarme sobre la cama, apoyo los pies en el suelo y murmuro. ‘Me echaron, es terrible. Va a costarme volver a conseguir trabajo. Es probable que me desalojen, también, del lugar que habito. ¿Quién dará de comer a mis hijos? Mi madre necesita dinero. Tendré que robar, matar incluso, ver qué tan bajo se puede caer. Es terrible’.
Lo cierto es que nada de lo dicho me sucede, en absoluto, ni me ha sucedido jamás. De hecho, me va cada vez mejor. Unto la rebanada de pan con mermelada importada. Hace poco cambié el auto.
La única forma de ir a trabajar consiste en estar desesperado. Lo siento, pero es la única forma que funciona para mí.