15.2.06

Dinámica de los fluidos para no-ingenieros

Después de un sesudo estudio y una más que variada gama de contrastaciones empíricas, estoy en condiciones de afirmar que la lubricación no ha sido tal vez debidamente valorada a la hora de llevar adelante el acoplamiento, la cópula, la fornicación propiamente dicha.
Me atrevería a decir que la lubricación no ha recibido la atención que se merece; a la altura por ejemplo del atractivo físico que pueden sentir, una por otra, las partes involucradas en el asunto.
Lo que deseo afirmar, escribano, es que con la lubricación adecuada podría cogerme un pato de madera, llegado el caso.