25.2.06

Diplomacia

–Disculpe que lo cuestione en público, Licenciado, pero con lo que acaba de argumentar, usted está cambiando su postura en 180 grados.
–No se preocupe, Doctor. Lo único que me inquieta es que, si vuelvo a cambiar de opinión, quedaré en la curiosa posición de haber retornado al lugar de partida, más tendré la cabeza apuntando hacia un lado, y los pies hacia el otro.