25.2.06

Fiesta de egresados

Me llama una chica para invitarme a una fiesta; se cumplen veinte años, o tal vez veinticinco, desde que terminamos la escuela primaria. Al parecer, yo hice la escuela primaria. Al parecer, la chica hizo la escuela primaria conmigo.
La chica exuda entusiasmo. Habla, se atolondra, dice que será un acontecimiento muy divertido.
Le digo que no, que de ninguna manera, que no existe la más mínima posibilidad que yo concurra.
Escapar hacia delante es una tarea viciada de la futilidad más extrema. Pero escapar hacia atrás, bueno, eso es imbecilidad. Y punto.