3.3.09

Todos queremos ser felices

Te lo explico una vez, porque me da pena verte así. Te lo explico porque es triste que estés tan mal.
Todos queremos ser felices, claro que todos queremos ser felices. Qué novedad. Ser feliz es el faro, la brújula, el motor.
Pero, y acá es donde aparece la trampa, por eso te pido que prestes atención, la felicidad es un organismo parasitario.
Te veo la carita y veo que te cuesta, que no entendés.
La felicidad necesita, para alimentarse, para poder desplegar las alas o bostezar, que estés haciendo algo, otra cosa. La felicidad te da algo, te da felicidad, pero come de lo que vos estés haciendo.
Y entonces podés ser feliz, y darte cuenta quizás, mientras cogés o caminás, mientras pintás una puerta (tampoco te vamos a pedir a vos que pintes el Guernica), mientras comés mantecol, mientras desabrochás un corpiño o peinás un flequillo o jugás al ajedrez o andás en moto o quién sabe qué más.
Pero no se puede ser feliz como objetivo primario, no podés ser feliz y punto porque la felicidad come de eso que estás haciendo y si no estás haciendo nada se marchita, se vuela, se va.
Así que dejá de pensar cosas como ‘yo quiero ser feliz’, o ‘¿porqué no puedo ser feliz?’, porque no funciona de esa forma. Te lo expliqué una vez, no te lo explico más.

10 comentarios:

Bugman dijo...

Oiga, ese tipo de conocimiento no puede adquirirse en el transcurso de una sola vida.
¿Quién es usted?

Ana dijo...

Muy bueno, de verdad. Muy claro y muy bueno. Venga, te debo una sonrisa, la que me has arrancado.

Yoni Bigud dijo...

Coincido con el señor Bugman. Su clarividencia empieza a darme miedo. Conteste la pregunta.

Un saludo.

Alelí dijo...

mis palabras solo entorpecerían la simpleza de la sabiduría...
muy sentido...
besos!

J. Hundred dijo...

*bugman! esa pregunta está muy por encima de mis capacidades. habrá que conformarse entonces, qué remedio, con ser lo que a usted le parezca.

*ana! con esa sonrisa está todo pago. gracias.

*yoni bigud! ns/nc. en términos futbolísticos, para chapotear un poco en lo popular, vendría a ser un jugador absurdo, displicente e inútil la mayor parte del tiempo, unos 87 / 88 minutos del partido. pero que muy cada tanto, de manera tan inexplicable como inaudita, puede hacer brillar un minuto de la más pura genialidad. ejem. en cualquier caso, nada que le impida olvidarme por completo al día siguiente. un saludo para usted.

*alelí! en la frente. un beso. le mando.

Anónimo dijo...

Quiero pre suponer que el cocinero que redacta la receta, sepa aplicarla y cocinar para sí mismo la delicia que sugiere para el menú de la vida de la blogosfera
Sería penoso que supiera cocinar para otros lo que no podrá deleitar su propio paladar

J. Hundred dijo...

*mar! así en el ludomatic con en la vida, retrocede varios casilleros.

Anónimo dijo...

Qué interesante! Me encantó. No se si voy a salir a coger, a comer un mantecol, o a pintar una puerta... Creo que entendí hace rato el concepto y vivo así: ya no pido ser felíz, simplemente hago cosas que me hacen felíz , cuando puedo.
Me gustó mucho leerte.

J. Hundred dijo...

*anónimo! con cuidado, porque uno se entusiasma y después quiere coger, comer un mantecol, y pintar una puerta, todo al mismo tiempo. gracias por darse una vuelta por acá.

Anónimo dijo...

No vo el inconveniente de coger y comer mantecol al mismo tiempo... lo de pintar la puerta ya me parece un poco más difícil.
El placer de darme una vuelta por acá fue mío.