31.3.08

Curaciones

Cuando anochece, concurro a cualquier shopping center. Llevo todo el dinero que soy capaz de transportar. Llevo una mochila llena de billetes.
Camino entonces, a paso lento, contemplando las vidrieras. Me detengo frente a objetos, prendas de vestir, artículos electrónicos que fácilmente podría comprar. Miro cualquier objeto un minuto o dos, no hace falta más. Aprecio su belleza, su utilidad. Lo miro, y no lo compro.
Hecho este ejercicio, dos o tres veces, se experimenta una inaudita carga de energía, como quien ha aprendido a retener la eyaculación mediante misteriosas técnicas hindúes. Se adquiere una enigmática paz. Puede entonces marcharse a su domicilio y dormirá como un bendito, podrá descansar sin dificultad.

6 Comments:

At 10:32 a. m., Blogger La condesa sangrienta said...

¿a eso se lo llama Consumo tántrico?

 
At 7:34 a. m., Blogger J. Hundred said...

*así sí, esa es la condesa que todos queremos, con ingenio, con perspicacia, con lucidez, con fe, con esperanza, con pizarnik, con tetas. un lujo, gracias.

 
At 4:05 p. m., Blogger Roedor said...

Hay gente que hace lo mismo que Ud. pero sin los billetes, ni reales ni virtuales.

Y a nosotros, y a todo el mundo, nos parece de lo más normal.

Estamos en el microondas, estamos.

 
At 9:46 a. m., Blogger J. Hundred said...

*tengo dos respuestas, roedor.
r1) caramba, roedor.
r2) permítame arruinar una anécdota que se me vino a la mente. como suelo decir en otras circunstancias, en circunstancias de lo más diversas, lo que va a suceder es malo pero corto, así que se trata en cualquier caso de un trato justo, no tema. en una oportunidad alguien fue a ver a la madre teresa de calcuta, y le dijo ‘madre, no sé si lo que usted hace tiene mucho sentido. todo este sacrificio, todo este esfuerzo, y tal vez consiga usted salvar unas cien personas, mientras millones y millones de personas no tienen ninguna posibilidad, ninguna esperanza’. la madre teresa de calcuta, así dice la anécdota, así me la contaron, así la repito, respondió ‘bueno, acá están mis cien personas. ¿dónde están las suyas?’.
lo que le quiero decir, estimado roedor, es que no tengo nada para decir al respecto. y hago silencio.

 
At 4:50 p. m., Blogger Roedor said...

No, yo lo decçia porque por lo que se lee, al menos a Ud. lo divierte.

No puedo decir lo mismo de las otras personas.

La madre teresa era una pelotuda.

 
At 11:21 a. m., Blogger La condesa sangrienta said...

Roedor:
¿la madre Teresa era una pelotuda y usté le dedicó un post a un tipo que le daba un plato de lentejas a una mendiga?
Está medio agreta últimamente, mi vida.
(y disculpe Juan por utilizar su patio pa'pelearlo un poco al rat).
Beso para cada uno.

 

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