23.12.06

No moto

Cuando veo una moto pienso en todo el viento en la cara que no sentí; todo el vértigo que me perdí; todos los médanos que no salté; todas las chicas que no se abrazaron con fruición a mi cintura para sentirse protegidas.
La moto me mira, encadenada a un árbol, mientras pienso.
Así que le pego, por todo lo que no sentí, por todo lo que me perdí, por todo lo que no fui. Le pego aunque esté en el piso, aunque no pueda defenderse.