11.12.09

A partir de ahora

Cuando llega el ataque cardíaco, juramos y perjuramos que estamos dispuestos a salir a caminar todas las mañanas, media hora. Aunque llueva.
Cuando el avión se cae, en esa fracción de segundo que sentimos que el cielo se come el piso y todo lo que esté apoyado sobre él, pensamos en el beso en la frente que no dimos, en el perro que no acariciamos, en el ciego que no ayudamos a cruzar la calle.
Cuando vemos esa abnegada madre empujando la silla con un chiquito cuadripléjico, balbuceamos que mojar los piecitos en el mar, un café, un poco de sol, es todo lo que hace falta para ser feliz.
Somos complejas maquinarias diseñadas por lo general para cometer las peores barbaridades, a las que solamente el susto puede cambiar.

15 Comments:

At 4:32 p. m., Blogger chica pastiche.- said...

El problema es cuando el susto llega demasiado tarde...

 
At 4:54 p. m., Blogger lamaga said...

Hace unas semanas mi tío estaba con el acta de defunción en la mano. Fue muy chistoso verlo meta marcar teléfonos en el celular, en un vano intento de quedar en paz con todos sus acreedores afectivos.

 
At 9:04 p. m., Blogger Cancer said...

...el susto no cambia, solo sugiere una rapida redencion, si uno sobrevive, back to business...

 
At 3:10 p. m., Anonymous maniachic said...

si el susto nos cambia,
es para que nada cambie

 
At 5:29 p. m., Anonymous Anónimo said...

Esa compleja maquinaria tiene varias aristas. A veces el susto genera culpa. Y es una linda forma de no hacer nada para revertirlo.

 
At 3:10 a. m., Blogger =Jota= said...

sí, pero después no hacemos nada de eso... somos una mentira

 
At 5:43 a. m., Blogger Lara said...

Sí, claro, el susto puede cambiar.Pero despues estamos más tristes que bien. . .

 
At 3:24 p. m., OpenID nadasepierde said...

pero la buena voluntad dura lo que dura un suspiro... enseguida nos olvidamos, es como si hicieramos una negociación, quien sabe con quien, agradecemos (reconzocamoslo!!!) que no nos pasó a nosotros esta vez, y seguimos como si nada, hasta la próxima vez que la realidad nos enfrenta con lo que nos puede pasar. Y es un circulo sin fin.
EL camino al cielo está lleno de buenas intenciones.

saludos

 
At 8:12 a. m., Blogger J. Hundred said...

*chica pastiche! siempre es tarde, mi estimada. pensé que usted ya lo sabía.

*lamaga! por lo general, es lo habitual, que lo chistoso sea muy chistoso. mientras le pase a otro, claro.

*cancer! o quizás usted no se asustó, todavía, lo suficiente.

*maniachic! el susto nos cambia, creo yo en esta oportunidad, así lo manifesté con mis formidables limitaciones. lo que persiste, por debajo del cambio, es un exquisito deseo de hacer trampa.

*anónimo! quedamos así.

*=jota=! vamos viviendo, tracción a susto. yo el otro día fui a una estación de servicio y dije ‘cargame 20 pesos de susto sin plomo, hoy tengo ganas de ser bueno’.

*lara! ha tocado usted, en mi patética opinión, la delicada y porqué no sutil tecla del entendimiento. gracias.

*nadasepierde! el camino al cielo está, como casi todo el resto de las rutas argentinas, bastante mal pavimentado. un saludo.

 
At 11:34 p. m., Blogger Araceli said...

Tenes toda la razón. El tema es que el susto dura muy poco, y el efecto en nuestras mentes menos todavía.

Un beso,
Ara.

 
At 12:13 a. m., Blogger La condesa sangrienta said...

¿usté me quiere cambiar? porque me da cada susto, querido!!

 
At 7:32 a. m., Blogger J. Hundred said...

*araceli! cuidado, que últimamente anda circulando un susto de muy mala calidad. un beso para usted.

*la condesa sangrienta! ¿intentar cambiarla? ¿a usted? de ninguna manera, condesa. aunque no puedo dejar de experimentar alguna homeopática dosis de empatía por la multitud de sujetos que han dejado jirones de vida en ese inhóspito intento.

 
At 12:22 p. m., Anonymous Federico Gauffin said...

No hay otra: aprendemos gracias a los métodos conductistas.

 
At 6:47 a. m., Blogger J. Hundred said...

*federico gauffin! lo fáctico, a veces, suple con generosa contundencia lo que le falta de sutil. que hay trompadas esclarecedoras, eso quise decir.

 
At 7:32 p. m., Blogger Paula Irupé Salmoiraghi said...

¿Cómo era el dicho popular? ¿Nada mejor que el julepe pa despejar al mamado?

 

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