3.6.06

Una definición de salud mental

La definición de salud mental es estar capacitado para tomar parte en la economía de consumo, dice el libro.
La falta de ganas de gastar dinero se convierte en síntoma de una enfermedad que requiere una medicación carísima, dice el libro.
El argumento es de una pureza exquisita; me alegra la mañana. Me alegra la semana. Si le damos las debidas condiciones de presión y temperatura, me alegrará el año, estoy seguro.
En cualquier caso, basta con saber que mientras se consuma, las probabilidades de ser considerado ‘loco’ se reducen de manera significativa.

5 Comments:

At 6:33 p. m., Blogger Bugman said...

Entonces, esas liquidaciones que anuncian gozosas "!Precios de locos!" constituyen un oximoron?

 
At 8:06 a. m., Blogger J. Hundred said...

a ver.
!) dice el diccionario. oxímoron: 1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.
entonces, podemos concluir que las liquidaciones que versan ¡precios de locos!, le están diciendo, en un silencio atronador, que es un gil. permítame ser más preciso; siento que me perdí en alguna deliciosa elipse del lenguaje. no les crea.
!!) ves que cuando querés podés?
!!!) este lugar (pensé en usar la palabra 'multiespacio'. me gusta la palabra 'multiespacio', porque parece mucho, y no es casi nada) suele recibir, no diría con los brazos abiertos, pero sí con dulce indiferencia (ox), a todos aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino. incluso, aquellos originales que pueden portar, por ejemplo, tres testículos, tres tetas (si me quieren sorprender con un piercing, van muertos), los quasimodos, las extraviadas, en fin. lo que me parece que no puedo aceptar es lectores que compren con descuento, que pidan rebaja, que compran sardinas los domingos porque con la tarjeta 'bolasplus' les hacen una bonificación. en mi mundo, el tipo que acepta una bonificación ya perdió antes de empezar. arranca con la actitud equivocada. no recuerda ni qué lo llevó hasta el negocio de referencia, ni qué absurdo camino lo condujo hasta aquí. la gente se enamora del descuento, y se olvida lo que fue a buscar (debo recordar esa frase; sé que me será útil. sé que soprenderé a alguien que todavía no conozco). además, en cualquier momento puede venir a pedirme un descuento, una bonificación, a mí. no me ofenda.

 
At 1:14 a. m., Blogger Bugman said...

¡) No les creo, no les creo.
¡¡) No sea condescendiente conmigo, que me siento como si me estuvieran haciendo un descuento.
¡¡¡) Yo recibo frecuentemente correspondencia anunciandome que gracias a mi impecable trayectoria consumidora me he convertido en un "algo de oro", "pertenezco a la categoría de platino" o tengo derecho a un "exclusivo beneficio" de no se qué cosa. Si bien me parece mezquino interesarse por esas minucias, una parte de mí me dice que a lo mejor me estoy perdiendo de algo. Igual no importa, uno siempre se pierde de cosas.

 
At 8:00 a. m., Blogger J. Hundred said...

ud. lo ha dicho: 'uno siempre se pierde cosas'. entre ud. y yo, mi estimado, con lo que yo me he perdido, se podría construir un barrio privado.

 
At 10:40 p. m., Blogger Bugman said...

Construir un barrio "privado" mediante el uso de cosas "perdidas" se me antoja la mar de adecuado.

 

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