24.6.06

Ecléctico

Por las mañanas acudo a un bar histórico de la ciudad de Buenos Aires; Capital Federal de la República Argentina, país que habito, país en el cual he nacido, tema que no merece mayor análisis.
El bar, por la característica mencionada, es ecléctico. Acuden allí una cantidad de turistas deseosos de embeberse, aunque sea por un instante, de algo de la ciudad; su cultura; sus costumbres.
Hay entonces, en el bar, japoneses vestidos como si fueran integrantes de una banda heavy-metal; una española de pelo muy corto con apariencia de no haber dormido en seis días; hermanos latinoamericanos dispuestos a tomar fotos a cualquier cosa que se mueva.
Me siento, entonces, cómo decirlo, un ciudadano del mundo, en armonía con gente tan diversa.
También me siento un salame. Han subido el café a cinco pesos, a mí que no me jodan.