25.4.07

Muy original, muy bonito

Me pareció atinado, me pareció pertinente, hablar. Así que hablé. Dije.
‘La absoluta falta de preparación nos deja subsumidos en el magma que podríamos denominar, si es que es preciso andar por ahí denominando las cosas, podríamos denominarlo, decía, azar. Esto no es otra cosa que quedar a entera merced de los dados que, ante un acontecimiento cualquiera, surjan del cubilete celeste agitado por vaya uno a saber qué fuerzas.
Pero no es menos cierto que el exceso de planificación termina por destrozar la esencia, el núcleo basal, los neutrones de un suceso. El recorrido conjetural de un evento, una y otra vez, anula lo que hay de material vivo en el mismo, y que se manifestará, justamente, cuando ocurra. De tanto pensarlo, el momento a ocurrir quedará impregnado de una pátina viscosa, gris, que le impedirá dar ese salto mortal, lograr ese brillo que lo transforme en vivencia’.
Entonces hice una pausa. Ella me miró. Y ella dijo.
'Lo que decís es muy original, muy bonito. Pero no existe la más remota posibilidad que nos vayamos a coger, así de una'.