14.4.07

Patas cortas

Hace tiempo, en un pretérito remoto, una persona a la que llegué a despreciar con énfasis, me dijo ‘la mentira tiene patas cortas, pero la verdad es paralítica’.
No lo entendí. No tenía forma de entenderlo, en ese momento, así que no lo entendí.
Tendrían que pasar diez años, quince, tal vez, para que yo pudiera advertir que la verdad es monocromática, y ya casi nadie quiere ver un espectáculo en blanco y negro.
Me recuerdo a mí mismo, también, alguna vez, diciendo (y tratando de deslumbrar) ‘yo soy un prisma a través del cual pasa un rayo de luz, y surge un arco iris de colores’.
Pero no sabía, no tenía idea de lo que estaba diciendo. Y no podía saber que se trataba de mentir. Que me refería a mentir. A eso.