11.3.06

Tengo un problema

Detallo el problema, a continuación, con fines descriptivos.
Por mi salud mental, debo frecuentar sitios con baja densidad de gente. Ahora bien, supongamos que se trata de un restaurante. Si el sitio cuenta con la baja cantidad de comensales deseada, esto puede deberse a dos, y tan solo dos, motivos. O bien el lugar constituye un verdadero hallazgo de mi parte, o bien el lugar es pésimo.
Si estamos en presencia de un hallazgo, entonces me entristece saber que la verdad saldrá a la luz, más o menos de inmediato, y el lugar estará lleno la próxima vez que yo concurra.
Si el lugar es pésimo, entonces permanecerá sin gente, pero yo no deseo volver a ingerir tan repulsivos platos.
En cualquiera de los dos casos, se apodera de mí una inquietud, una angustia, una tristeza.
Y en cualquiera de los dos casos, además, el mozo trae la cuenta.