2.3.06

Te deseo lo mejor

En la pizzería, la chica me cuenta lo feliz que será cuando viva en New York. Lo feliz que será cuando sea la cantante de una banda de jazz compuesta en su totalidad por músicos negros. Lo feliz que será cuando consiga dejar su trabajo actual para hacer lo que le gusta; cuando se reconozca su esfuerzo, su arte; cuando triunfe.
Pienso por un instante. Cuento la cantidad de porciones que hemos ingerido cada uno, y cuántas quedan aún sobre el plato de madera. Si las matemáticas no me traicionan, comeré más de la exquisita pizza de fugazzetta que ella. Sí, estoy seguro.
El futuro promisorio es, en lo que a mí respecta, un magma tan frágil como inasible, construido de un extraño material que consiste en pequeños logros en tiempo presente.