15.3.06

Guía práctica para cultores del silogismo

Según cuentan los cronistas de la época, la Señora Eva Perón, más conocida como ‘Evita’, recibía a los pobres, a los más humildes, vestida con las prendas más caras, más lujosas. Pieles, joyas, vestidos con exquisitos brocados.
Yo he probado caminar por mi barrio luciendo una corbata de más de veinte pesos, y fui observado con resquemor, con recelo, casi con odio en estado puro, por los habituales transeúntes.
No soy Evita.