26.10.05

Voluntad

Veo con especial claridad la siguiente relación. La satisfacción que experimenta el occidental clásico en el ahorro de dinero, es similar a la que practica el hindú al sublimar la eyaculación. Existe, aunque me resulte difícil expresarlo con palabras, una peculiar satisfacción en contener la eyaculación, así como existe una peculiar satisfacción en contener el gasto.
La motivación de reprimir de manera temporaria estos impulsos está unida en algún punto. Sin embargo, el observador atribuirá tal conducta, en un caso, a una búsqueda de elevación de ribetes místicos, y en el otro, a la más ramplona tacañería.
Para finalizar, podríamos decir entonces que el observador tampoco entiende un pepino.