15.10.05

Oigo voces

A través de las manifestaciones climáticas, la naturaleza misma parece querer decirnos algo. El frío lastimando la piel del rostro de una niña que va a la escuela; la lluvia saludando a la tierra sedienta; el granizo quejándose sobre los techos de los automóviles; el tierno calor de una mañana de primavera; el sol abrasador sobre la calva de un anciano que desanda con lentitud el sendero de un cerro.
O tal vez la naturaleza no quiere decirnos absolutamente nada. Tal vez haga frío y haga calor de vez en cuando, y eso sea todo, vamos.