31.12.04

Maldiciones bíblicas en general

Cualquier actividad humana está plagada de sentidos. O, seamos menos ambiciosos, posee al menos más de uno. Excepto trabajar, donde la única finalidad es ganar dinero. Tal vez a eso se deba que trabajar, al tiempo que resuelve una amplia cantidad de nuestras necesidades, nos seca el alma.