10.5.20

Siempre hay algo


La gente es repugnante, la gente es la mierda más pura eso está claro. Y el mundo es un asco, por supuesto. La vida no tiene mayor sentido. Si te fijás lo que hacés, prácticamente todo el día, desde hace quién sabe cuánto tiempo, te vas a dar cuenta que no es muy distinto que un hámster en una jaula de vidrio pedaleando una ruedita y mirando, mirando asustado, exoftálmico, tratando de entender algo, cualquier cosa, con el hocico.
Y si te fijás un poco, si hacés memoria, lo que te pareció importante, la clave, la razón de tu vida hace cinco años o diez. Fijate ahora. Pero sí, nadie te dice que no lo hagas, vas a poner algo, una zanahoria, adelante. Para poder seguir, porque si no hay nada delante para qué seguir. Te lo tenés que inventar vos, la motivación y el motivo, es como pajearse.
No, tampoco hay adónde volver. El vehículo de estar vivo no trae marcha atrás. Eso cualquiera lo sabe.
Pero cada tanto hay algo. Puede ser una parejita que espera el 132 de la mano bajo la lluvia, puede ser un chico chiquito, la mirada de un chico chiquito abriendo un regalo, puede ser un perro, la alegría de un perro de volver a verte, las ganas de ladrar, de mover la cola, de correr a tu encuentro y no poder detenerse y chocarse con vos. Ese entusiasmo.
Son pinceladas, en cualquier parte, chispazos, una ranura de luz filtrándose a través de las persianas de nuestras mugrientas vidas. Con eso me alcanza, de eso vivo.

6 Comments:

At 6:47 p.m., Blogger Diego said...

Hundred. No recuerdo quién ni cómo, tampoco tiene caso el porqué. Pero recuerdo, al fin y al cabo también de eso vivimos, que alguien dijo que ignorando se vive mejor, más feliz por así decirlo. Que saber trae consigo la pesadumbre, la nostalgia de cuando uno no sabía. Yo era un adolescente entrando a la juventud y pensaba que la vida se desarmaba como una medialuna que se queda un poquito más en el café con leche de los días. Y eso me entristecía muchísimo. Pero ahora le puedo decir que sí, que por suerte, ahí tiene razón. Quedan chispazos de motivos que hay que rascar de la habitual normalidad, que no todo está perdido. O si pero qué sabré yo. Lo saludo.

 
At 7:17 p.m., Blogger Frodo said...

JH, usted está teniendo pensamientos optimistas bastante seguido. A usted le está pasando algo. O anda con algún metejón o disfruta esto de la cuarentena.
Me alegro de haber leído esto un domingo cuando la tarde otoñal se muere. Y no sentirme para la mierda, por supuesto.

Abrazo.

 
At 10:15 a.m., Blogger J. Hundred said...

*diego! ignorance is bliss. al principio no la entendés, pero después sí, como tantísimas otras cosas. y después viene una etapa donde uno se da cuenta que entender o no entender no cambia nada. quién dijo que todo está perdido, yo vengo a buscar un mantecol, dijo el señor rodolfo páez, antes que lo atropellara el flechabus de dos pisos de cecilia roth y ya no pudiera decir nunca más nada. lo saludo.

*frodo! el artista siempre habita un estado de exilio interior. quiero decir, cuarentena o no cuarentena, yo me como un alfajor de maicena (para que rime, digo). lo saludo.

 
At 3:00 a.m., Blogger Capitán Paprika said...

hacía años no pasaba por acá. Quizás meses, pero muchos meses, unos veintipico o treinta. Me había olvidado. lo recordaba, pero me había olvidado. Mucho tiempo en automático. Estoy contento. La gente es una mierda, casi toda, comparto el sentimiento: No se me había ocurrido este orden de pensamientos pero sí la sensación. Esa mirada de niñite, ese perro moviendo la cola. Esa patada en el culo bien dada. A su salú, Juan!

 
At 6:52 p.m., Blogger J. Hundred said...

*capitán paprika! quedémonos con el perro moviendo la cola. se va a pasar la vida y no vamos a encontrar cosas así de auténticas. lo saludo.

 
At 8:04 p.m., Blogger José A. García said...

La vida es un cúmulo de nimiedades.

Saludos,

J.

 

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