10.9.10

Un cubito

El procedimiento no es sencillo, no, ningún procedimiento es sencillo, pero tampoco es lo que podríamos decir en exceso, lo que equivale a decir excesivamente, engorroso.
Hay que llenar un cubito, o mejor dicho, el espacio de una cubetera destinado a formar un cubito, un cubito de hielo. Ah, eso sí, hay que llenarlo de esperma, de propio esperma.
La maniobra no es sencilla, claro, por eso hice referencia, al principio, al procedimiento. Lo mejor es masturbarse, y eyacular, por ejemplo, en un vaso. Y verter el contenido del vaso, lo que equivale a decir la eyaculación, en el espacio de la cubetera destinado a un cubito.
Se pone entonces la cubetera en el freezer. Y se aguarda, al día siguiente, por ejemplo, para repetir la operación. Masturbación-eyaculación en vaso-vertido del contenido al mismo espacio de la cubetera-puesta en freezer.
Dependiendo del tamaño de la cubetera, y de la espermática facultad del mamífero masculino que realice el procedimiento, podemos conjeturar que con más de tres eyaculaciones, y menos de nueve, el cubito, el espacio de la cubetera destinado a formar un cubito de hielo, habrá sido llenado. A pesar del engorro de eyacular en un vaso, y la complicación del trasvasamiento del esperma del vaso a la cubetera, podríamos decir que en una semana la operación estará concluida. Contaremos en el freezer con un cubito, un cubito de hielo, un cubito de hielo de esperma.
Ahora sólo falta que una de esas chicas algo remilgadas, demasiado psicoanalizadas, fastidiosas, esas chicas que siempre tienen excelentes motivos para mostrarse un poco reacias a la práctica de lo que se ha dado en llamar, por que de alguna forma hay que llamarlo, lo que se ha dado en llamar, entonces, decía, sexo oral, una de esas chicas te visite en tu domicilio. La chica querrá hablar de Coelho o de Foucault, escuchar quizás un tema de Arjona o de U2 del cual se aprendió parte de la letra de memoria, o discutir sobre un profundo significado que ella ha advertido (y nadie más) en una película donde actúa Ricardo Darín.
La chica pedirá, es natural, un poco de gaseosa, un poco de algún jugo. Y uno, por que hace calor, por que así es Buenos Aires, por que cualquier propaganda insiste hasta la extenuación con la importancia de refrescarse, colocará en la bebida de la chica un cubito, un cubito de hielo, un cubito de hielo de esperma en esta oportunidad.
Mientras la chica saborea su bebida, mientras la chica sacia su sed y juega apenitas con el hielo, uno sentirá esa secreta satisfacción que siempre da el poder ayudar.

10 Comments:

At 1:30 p. m., Blogger sergio said...

La satisfacción puede incrementarse si se utilizan cubeteras con formas, por ejemplo las botellitas de Coca. Podes terminar llenando otra cubetera mientras ella se pasa el hielo por la boca.

 
At 3:08 p. m., Blogger Yoni Bigud said...

La solidaridad es algo que se siente, se lleva adelante aunque el damnificado (la damnificada en este caso) no se quiera dejar ayudar. Y se mantiene en la más absoluta reserva.

El suyo es un procedimiento muy satisfactorio. Cumple con todos los requerimientos. Vayan entonces mis felicitaciones.

Un saludo.

 
At 9:35 p. m., Blogger Hortensia si me querès... said...

Y sí.. creo ser una de esas (excepto lo de arjona y u2)..
Prestaré más atención a lo que me lleve a la boca!

Saludos!

 
At 3:41 p. m., Blogger sofía said...

No me gusta ni Cohelo, ni Arjona, ni U2, pero me cuido igual por las dudas jajaja, saludos!

 
At 12:15 p. m., Blogger Jazmin said...

Desde el punto de vista pedagógico, diría que es un buen método. Didáctico, es didáctico. Quizás no demasiado ético, pero, bueno, el aprendizaje es así a veces.

Una sola cosa me intriga, ¿tantas veces para llenar un solo espacio de cubito? Pero... qué tamaño tiene esa cubetera!?

 
At 6:52 p. m., Blogger J. Hundred said...

*sergio! mire, si me dan un whisky más o menos decente, unos daditos de queso, y una bolsita de maníes pehuamar (con la pielcita), yo les lleno el recipiente que precisen.

*yoni bigud! en algún remoto pretérito, en alguna lejana oportunidad, quizás algunas señoritas se fastidiaron un poco ante mi irrefrenable pulsión. ‘pero vos lo único que querés es coger’, un agravio de esa naturaleza, un destrato por el estilo, algo así me habrán dicho. no, claro que no, no alcanzaron a comprender, a ver un poco más allá de la superficie. lo que yo quiero, lo que me nace desde siempre, es ayudar. un saludo.

*hortensia si me querès…! como decía el presentador de titanes en el ring: esto es para profesionales, no lo intenten en sus casas! así que mucho cuidado, un saludo para usted.

*sofía! lo mencioné alguna vez, no veo por qué no puedo repetirlo en esta delicada oportunidad: vayamos por partes, dijo john holmes. un saludo.

*jazmin! celebro su mucho más enternecedora que malintencionada preocupación.

 
At 12:12 p. m., Blogger sergio said...

*j.hundred! La verdad que si una mujer hace eso por mi, por lo menos 2 veces a la semana, estamos hablando de algo mas que llenar objetos cóncavos. Eso ya es casamiento.

 
At 2:39 p. m., Blogger Caia said...

Me sumo a los no seguidores de Arjona y Cohelo. U2 no me llena..
Me gusta natural, anyway.

 
At 8:15 p. m., Blogger Mr. Verbal Kint said...

Cuando usted escribe esto y lo publica en un blog, en un diario o en un papel higiénico, además de dejar una sencilla guía de acción para las generaciones actuales y venideras, usted estampa un testimonio fiel de su solidaridad, su compromiso y su sentimiento de fraternidad hacia el mamífero bípedo. Lo suyo es un apostolado twentyfour/seven.
Lo dejo un saludo; y si alguna vez llego a coincidir con usted en el santo milagro del whisky y los hielos, recordaré prescindir de los segundos, por las dudas.

 
At 8:03 a. m., Blogger J. Hundred said...

*sergio!

*caia! quedamos así.

*mr. verbal kint! a veces me parece algo de lo más injusto, desde ya no le encuentro explicación. por qué me toca a mí ser tan genial. un saludo.

 

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