13.8.05

Argentina en las venas

En un lugar de veraneo, tengo la oportunidad de contemplar el comportamiento de algunos europeos. Por ejemplo: austriacos. Suben en bicicletas por peligrosas laderas de montañas. Andan en botes de goma por ríos infestados de pirañas. Corren bajo lluvias demenciales. Acampan con la secreta intención de verse en medio de un incendio forestal. Quieren ser mordidos por una víbora; quieren ser picados por una araña; quieren verse obligados a luchar cuerpo a cuerpo con un oso adulto.
En el mismo lugar, un argentino se sienta a tomar café, mientras analiza si convendría pedir pastas o carnes para la cena (y para la cena faltan 6 horas).
Deduzco entonces que vivir en Argentina es un deporte de alto riesgo, algo propio de titanes o campeones.