6.3.14

Fatiga de materiales


Al principio estábamos bien, viste cómo es. Conocés a alguien y la vida misma parece un abanico que despliega su impresionante paleta de colores. La ves a ella y algo, la forma en que se quita el pelo de la frente, o la escuchás reírse, y sentís que Dios no se olvidó de vos, Dios abre su celeste billetera y te tira una propina.
Y pasa algo, olvidadas sensaciones. Cosquilleos que habían quedado guardados en un mugriento cajón de tu memoria. Ganas de reírte de cualquier cosa porque el universo todo te parece un lugar agradable y divertido. Ganas de bañarte todos los días, de ayudar a los ciegos a cruzar la calle, de acariciar a los mugrientos y bigotudos perros que caminan bajo la lluvia, ganas de dejar pasar a la gente de la fila, dejarlos subir, antes que vos, al colectivo.
Y te movés como un gracioso lobo marino en las deliciosas aguas del deseo. Manda la pasión, las ganas de quitarse la ropa lo antes posible, para coger, claro, para volver a coger, porque sos una fuente, un inagotable surtidor, y ella te hace crecer las ganas, ella es la madre tierra y te lleva de la mano al país de las maravillas a través del interior de su vagina misma.
Ganas y deseo, deseo y ganas. De abrazarla, de morder, de oler, de apretar, como un chico al que le han regalado su golosina preferida. Y sos feliz, y te dan ganas de ser cursi, de escribir poemas, de prometer, de regalar flores y caminar de la mano y ver películas de amor.
Pero después, algo pasa. Es tan triste que revisás los bolsillos como quien busca una llave hecha de ausencia. No sé, lo mismo ya no es más lo mismo. Algo, un gesto en su rostro se te antoja disruptivo, como si reflejara algo malo de ella, algo que la habita y que ha salido a la superficie. Te parece que quizás su carcajada se ha vuelto estentórea y excesiva, te parece que vuelve a contar la misma gilada una y otra vez. Te parece algo torpe o con una curiosa falta de ingenio, sus anhelos parecen robados de una telenovela mexicana. La descubrís mala, algo tonta, un poco encorvada quizás, con una fea cicatriz en un hombro, y el inexorable avance de las várices como un ejército de aplicados insectos, la celulitis.
Y te das cuenta aquello que bien cantaba el señor Carlos Alberto García Moreno, eso de ‘y si mañana es como ayer otra vez, lo que fue hermoso será horrible después’. Sabés que no vas a poder seguir, con ella, porque no das más. Llega el momento de los reproches, asoma su fea cabeza el suricato hecho de puro rencor, hay que buscar la flecha de la salida. El extenuante game de la despedida.
¿Qué? ¿Querés saber cuánto tiempo estuvimos juntos? ¿Cuánto duró la relación? ¿No te dije?
La conocí el viernes, nos separamos el lunes. Fue todo muy intenso, una vida.

7 Comments:

At 3:10 p. m., Anonymous Gabriel said...

El secreto único de la vida toda, dicen los que saben, los que lo alcanzaron, los que se animan a develarlo, está en los principios del amor, en los momentos previos a cualquier revelación que estigmatice al objeto de deseo, cuando todo es miel, flores y coger.
Después a algunos les dura más y a otros menos, pero es una experiencia temporal, rara vez sostenida en el tiempo.
Vivimos toda la vida sólo con el objeto de experimentar esos momento y de coger. Una lastima que le haya durado tan poco, ya llegará de nuevo.

 
At 5:17 p. m., Blogger Tutte said...

Cuanta razon lo que dijo Gabriel, pero le agregaria una segunda y eterna etapa, aquella que viene despues y que generalmente llaman "amor verdadero". Porque tambien amar sus defectos es amarla en su totalidad. Y se pasa de coger a hacer el amor, de flores a facturas por pagar y de miel a mendicrim...
Se dice que es la mejor parte. No se, yo la experimente todavia...

 
At 9:05 a. m., Blogger J. Hundred said...

*gabriel! no podría decirle con exactitud, en esta particular ocasión, en este curioso momento, si es que usted no está de acuerdo conmigo, o si yo no estoy de acuerdo con usted. en cualquier caso, lo saludo.

*tutte! usted me obliga releer las palabras de gabriel, luego, leo las suyas. y me doy cuenta que me parece infinitamente más interesante quedarme con las mías. seguir siendo yo. lo saludo sin énfasis.

 
At 10:19 p. m., Blogger Bob Harris said...

En los 60´s Mclaren impuso el criterio de diseño que el auto debía durar solo una carrera, una vuelta mas y debía romper. La cosa era poner toda la carne en el asador de una, y después… que importa el después? Porque la emoción, lo divertido, lo bueno solo dura lo que dura la carrera y una carrera que dure mas de lo necesario solo seria tedio, Que los partidos de futbol empiecen a durar dos días seria el final de la estúpida pasión, un recital de divididos de una semana haría que no los vaya a ver mas en la puta vida.
Lo que siempre pensé es que la cualidad distintiva del ser humano mas que su raciocinio (si es que existe semejante cosa) es su infinita capacidad de aburrirse.
Y con las minas?.. con las minas nos pasa lo mismo.

 
At 9:24 a. m., Blogger J. Hundred said...

*bob harris! no conocía la estrategia de mclaren. quizás estaban avisándole, a la humanidad toda, que con un polvo es suficiente? me parece más que apropiada la línea argumental que usted desarrolla, respecto a la temporal duración de las cosas. contado de otra forma, pero simplemente porque no tengo un pomo para hacer, porque soy un genio, porque es domingo. en alguna oportunidad, hace muchos años, en un programa televisivo se hablaba en contra de las drogas. opinaban el locutor, los invitados, los televidentes. la idea era, de más está decirlo, transmitir un mensaje moralizante, qué es bueno y qué es malo en una sociedad, los malos son los grandes traficantes, al adicto hay que ayudarlo, las boludeces de rigor. uno de los invitados era el señor dalmiro sáenz. cuando le preguntaron qué opinaba de las drogas, el tipo dijo ‘depende de la dosis’. a lo cual el locutor le saltó a la yugular, sumado a otros invitados, intentando que de algún modo rectifique, se desdiga. cuando lo dejaron responder, el bueno de dalmiro respondió ‘bueno, por ejemplo, el nesquik es lo más sano del mundo, pero si te comés cinco kilos te morís’. last, but not least, lo que usted dice sobre el aburrimiento como rasgo distintivo de la especie humana, tiene precisión de carácter quirúrgico. yo jamás he visto a un chimpancé jugando a la playstation. ahora sí, lo saludo y me siento un poco menos solo.

 
At 8:58 p. m., Anonymous Angel said...

Hundred, su ultimo comentario (no me sorprende) es mucho mejor que el texto que aqui expone. No deje de superarse.

Los saludo este sabado en el que no tengo tampoco un pomo que hacer.

Salud

 
At 12:30 a. m., Blogger Mr. Kint said...

Es tan acertado como tristemente bello lo que escribió.
Qué le vamos a hacer, el enamoramiento es un fenómeno químico efímero por naturaleza. Es más, dicen los que dicen que saben que es muy similar al que generan ciertas drogas como la cocaína que actúan sobre los mismos sectores del cerebro. Lo que se desprende cuando nos suelta esto es 1) lo que nos estimula se termina más temprano que tarde 2)nunca es suficiente 3) lo que te enciende te va matando
Los finales son ineludibles y de tango; solo falta saber si son "ninguna escena, ningún daño... simplemente fue un adiós inteligente de los dos" o del tipo "qué grande ha sido nuestro amor y sin embargo, ¡ay¡, mirá lo que quedó"
Un abrazo

 

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