22.1.05

En Austria también

Por algún motivo que no alcanzo a comprender, la gente pone un excesivo énfasis en viajar. Creo sin embargo que comprendo porqué la ausencia de espejos en los aeropuertos es notable. Si la gente pudiera observar que tras once mil kilómetros en el aire se continúa siendo el mismo perejil de siempre, la decepción resultaría tan grande que uno no tendría más remedio que retornar a casa de inmediato.