27.11.04

Marcianos

Cada vez que aparece alguien por televisión, generalmente en un noticiero, y narra haber tenido contacto de cualquier índole con extraterrestres, lo escucho con atención. Se produce de inmediato un clima de sobrecogimiento generalizado. El locutor de turno muestra inquietud; balbucea; no sabe qué decir, probablemente preso de sus propios temores. La gente se prepara para ser colonizada o invadida por una raza superior, y tiembla de sólo pensar qué le será exigido en ese nuevo orden de cosas.
En lo que a mí respecta, la posibilidad de recibir alguna suerte de absurda instrucción por un enanito verde con un solo ojo y manos de tres dedos, no me genera mayor inquietud. Llevo trabajando en oficinas más de quince años; he visto cada cosa...