m1) La gente es una mierda hasta que demuestre lo contrario. Que seas inocente o culpable es anecdótico, algo de la más absoluta irrelevancia.
m2) Cuidado con el ‘fanático del canapé’, cuidado con la ‘boluda vernissage’. Yo sé que estás aburrida, yo sé que te querés matar. Pero ninguna línea de razonamiento implica que en una exposición de elefantitos de mazapán conocerás gente interesante.
m3) Encariñarse con los propios defectos te dará mucha paz, pero no se debe hacer del defecto una virtud. No te pongas peluquín, no te congeles la cara en una triste sonrisa botulímica, pero tampoco bajes a la playa en tanga si estás por encima de los 104 kilogramos de peso (te has transformado en un mamífero mediano), ni te rasures el cráneo tres veces por día en lo que se ha dado en denominar ‘FF’ (Falso Foucault), o ‘TP’ (Triste Postelermanismo).
m4) El exceso de personalidad no es otra cosa que el desesperado anhelo de un grupo de pertenencia. Si sos vegetariana, si hablás todo el tiempo de lo importante que es correr 70 kilómetros por semana, si sos fanático de la marihuana, si te tatuaste una jirafa tomando fernet sobre tu nalga derecha, si sacás seiscientas veinticuatro mil fotos con tu cámara digital cada vez que vas a la playa (y pretendés que alguien las vea), eso no invalida que puedas seguir siendo un tremendo pelotudo.
m5) Se puede estar solo, se puede estar mal acompañado. Y cuando estés solo sufrirás por no estar mal acompañado, y cuando estés mal acompañado sufrirás por no estar solo. La felicidad es algo demasiado caliente o demasiado frío. Se deben dar pequeños sorbos.
m6) Todo lo que es preciso saber de una persona, es fácil de observar mientras se come una pizza. Sus dones, sus miserias, sus grandezas, su falta de criterio, está todo ahí.
Ejemplo a: Si un hombre elige una pizza con ananá glaseado es un imbécil sin alma.
Ejemplo aa: Si una mujer no se anima a tocar una porción de pizza con la mano, ¿con qué cara creés que te sostendrá la gallinita?
Ejemplo aaa: Si un hombre se dedica a emprolijar con un cuchillo la muzzarella, para que la distribución de queso sea de una exactitud milimétrica, estás en presencia de un maniático obsesivo que se pondrá a llorar cuando se le caiga un botón de la camisa.
Ejemplo aaaa: Si una mujer aparta todos los ingredientes de la pizza, y da mordisquitos de rata sobre la masa pelada, tendrá una profunda depresión no mucho más allá de los treinta años de edad.
Ejemplo aaaaa: Si un hombre le pone jamón a la pizza, es un hombre que no sabe si quiere un sándwich o una pizza. Tampoco sabe entonces si te quiere a vos o a tu prima. No sabe distinguir entre lo frío y lo caliente. No sabrá distinguir si su pareja precisa actividad sexual o lectura. Es un hombre que querrá dormir demasiado abrigado. Es un hombre que se resfría mucho. Es un hombre con problemas de temperatura.
Ejemplo aaaaaa: Si una mujer dice: ¡pidamos la pizza ‘Gran Pitufo’!, o la pizza ‘Super Scalectric’. Esa mujer desea que la pizza sea multicolor, porque le resulta entretenido. Esa mujer desea que la pizza tenga salchichitas y palmitos y cebolla y naranja y rúcula, porque no sabe cómo huir de la tristeza. Esa mujer te organizará fiestas en tu domicilio para 200 personas que no viste jamás (y tu domicilio es de 38 metros cuadrados). Es una mujer que necesita amontonamiento porque sin el peso de una multitud siente que su tristeza se la llevará como un barrilete sin hilo.
Ejemplo aaaaaaa: Ya está bien. Aunque podría seguir.
m7) Se debe uno apartar del imbécil marmolado (también conocido como imbécil bicolor). Es un sujeto que con tal de estar con gente, asentirá como un perrito de taxi, estará de acuerdo, jurará que a él siempre le fascinó la idea de ponerse un piercing en el testículo derecho, o dirá que ella siempre quiso hacer un curso de armado de anzuelos para pescar pejerreyes en Santa Teresita. Estar de acuerdo todo el tiempo es un defecto físico importante.
m8) Si se habla demasiado fuerte en un lugar público, si la persona se excede en ampulosidades, en carcajadas estentóreas, se está pidiendo socorro. Si uno se encuentra con una persona que manifiesta estar ‘bien’, o ‘rebien’, más de tres veces en una charla, intente con delicadeza alejarlo de los cuchillos y de las ventanas.
m9) Queda abolido el tiempo verbal pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo. Ya sé que te podrías haber casado con un polista belga, pero al tipo lo atropelló un pony el día antes de la boda. Ya sé que podrías haber sido el número 9 del Milan, si tu primo no te hubiera partido la rótula jugando al ludomatic. Te pido por favor, no se te ocurra utilizar el ‘hubiera o hubiese’. Todo hubiera o hubiese sido diferente, si hubiera o hubiese sucedido algo diferente. Pero sos secretaria, o vendedor de artículos de limpieza. Tomátelo con calma, servíte otra porción. Yo también fracasé, no es tan grave.
m10) El genuino esmero por agradar es señal de sana cortesía. Pero si las tetas te huelen a eucalipto, es porque se te rompió el paracaídas sobre un bosque de pinos. Lo que quiero decir es que, sencillamente, no es creíble.
m10 bis) Los domingos de lluvia es normal que te pongas un poco triste.
m2) Cuidado con el ‘fanático del canapé’, cuidado con la ‘boluda vernissage’. Yo sé que estás aburrida, yo sé que te querés matar. Pero ninguna línea de razonamiento implica que en una exposición de elefantitos de mazapán conocerás gente interesante.
m3) Encariñarse con los propios defectos te dará mucha paz, pero no se debe hacer del defecto una virtud. No te pongas peluquín, no te congeles la cara en una triste sonrisa botulímica, pero tampoco bajes a la playa en tanga si estás por encima de los 104 kilogramos de peso (te has transformado en un mamífero mediano), ni te rasures el cráneo tres veces por día en lo que se ha dado en denominar ‘FF’ (Falso Foucault), o ‘TP’ (Triste Postelermanismo).
m4) El exceso de personalidad no es otra cosa que el desesperado anhelo de un grupo de pertenencia. Si sos vegetariana, si hablás todo el tiempo de lo importante que es correr 70 kilómetros por semana, si sos fanático de la marihuana, si te tatuaste una jirafa tomando fernet sobre tu nalga derecha, si sacás seiscientas veinticuatro mil fotos con tu cámara digital cada vez que vas a la playa (y pretendés que alguien las vea), eso no invalida que puedas seguir siendo un tremendo pelotudo.
m5) Se puede estar solo, se puede estar mal acompañado. Y cuando estés solo sufrirás por no estar mal acompañado, y cuando estés mal acompañado sufrirás por no estar solo. La felicidad es algo demasiado caliente o demasiado frío. Se deben dar pequeños sorbos.
m6) Todo lo que es preciso saber de una persona, es fácil de observar mientras se come una pizza. Sus dones, sus miserias, sus grandezas, su falta de criterio, está todo ahí.
Ejemplo a: Si un hombre elige una pizza con ananá glaseado es un imbécil sin alma.
Ejemplo aa: Si una mujer no se anima a tocar una porción de pizza con la mano, ¿con qué cara creés que te sostendrá la gallinita?
Ejemplo aaa: Si un hombre se dedica a emprolijar con un cuchillo la muzzarella, para que la distribución de queso sea de una exactitud milimétrica, estás en presencia de un maniático obsesivo que se pondrá a llorar cuando se le caiga un botón de la camisa.
Ejemplo aaaa: Si una mujer aparta todos los ingredientes de la pizza, y da mordisquitos de rata sobre la masa pelada, tendrá una profunda depresión no mucho más allá de los treinta años de edad.
Ejemplo aaaaa: Si un hombre le pone jamón a la pizza, es un hombre que no sabe si quiere un sándwich o una pizza. Tampoco sabe entonces si te quiere a vos o a tu prima. No sabe distinguir entre lo frío y lo caliente. No sabrá distinguir si su pareja precisa actividad sexual o lectura. Es un hombre que querrá dormir demasiado abrigado. Es un hombre que se resfría mucho. Es un hombre con problemas de temperatura.
Ejemplo aaaaaa: Si una mujer dice: ¡pidamos la pizza ‘Gran Pitufo’!, o la pizza ‘Super Scalectric’. Esa mujer desea que la pizza sea multicolor, porque le resulta entretenido. Esa mujer desea que la pizza tenga salchichitas y palmitos y cebolla y naranja y rúcula, porque no sabe cómo huir de la tristeza. Esa mujer te organizará fiestas en tu domicilio para 200 personas que no viste jamás (y tu domicilio es de 38 metros cuadrados). Es una mujer que necesita amontonamiento porque sin el peso de una multitud siente que su tristeza se la llevará como un barrilete sin hilo.
Ejemplo aaaaaaa: Ya está bien. Aunque podría seguir.
m7) Se debe uno apartar del imbécil marmolado (también conocido como imbécil bicolor). Es un sujeto que con tal de estar con gente, asentirá como un perrito de taxi, estará de acuerdo, jurará que a él siempre le fascinó la idea de ponerse un piercing en el testículo derecho, o dirá que ella siempre quiso hacer un curso de armado de anzuelos para pescar pejerreyes en Santa Teresita. Estar de acuerdo todo el tiempo es un defecto físico importante.
m8) Si se habla demasiado fuerte en un lugar público, si la persona se excede en ampulosidades, en carcajadas estentóreas, se está pidiendo socorro. Si uno se encuentra con una persona que manifiesta estar ‘bien’, o ‘rebien’, más de tres veces en una charla, intente con delicadeza alejarlo de los cuchillos y de las ventanas.
m9) Queda abolido el tiempo verbal pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo. Ya sé que te podrías haber casado con un polista belga, pero al tipo lo atropelló un pony el día antes de la boda. Ya sé que podrías haber sido el número 9 del Milan, si tu primo no te hubiera partido la rótula jugando al ludomatic. Te pido por favor, no se te ocurra utilizar el ‘hubiera o hubiese’. Todo hubiera o hubiese sido diferente, si hubiera o hubiese sucedido algo diferente. Pero sos secretaria, o vendedor de artículos de limpieza. Tomátelo con calma, servíte otra porción. Yo también fracasé, no es tan grave.
m10) El genuino esmero por agradar es señal de sana cortesía. Pero si las tetas te huelen a eucalipto, es porque se te rompió el paracaídas sobre un bosque de pinos. Lo que quiero decir es que, sencillamente, no es creíble.
m10 bis) Los domingos de lluvia es normal que te pongas un poco triste.