13.8.05

Las otras mejillas

Si todos aquellos que me odian me dieran un peso, entonces yo tendría mis problemas económicos resueltos de por vida. Alcanzada esa situación me dejaría odiar mansamente, sin oponer resistencia. Dicho sea de paso, considero que odiar por un peso es una ganga; una de esas oportunidades que se dan muy pocas veces en la vida.

A favor de los libros

La importancia de un libro no reside, como pudiera pensarse, en su contenido. No importa lo que esté escrito en él. No importan las ideas ni los argumentos. No importa si es novela o ensayo. No importa el autor.
La importancia de un libro reside en que quien tenga un libro en la mano, difícilmente lleve un teléfono celular en la misma mano. El que lee no habla. Al menos mientras lee.

Argentina en las venas

En un lugar de veraneo, tengo la oportunidad de contemplar el comportamiento de algunos europeos. Por ejemplo: austriacos. Suben en bicicletas por peligrosas laderas de montañas. Andan en botes de goma por ríos infestados de pirañas. Corren bajo lluvias demenciales. Acampan con la secreta intención de verse en medio de un incendio forestal. Quieren ser mordidos por una víbora; quieren ser picados por una araña; quieren verse obligados a luchar cuerpo a cuerpo con un oso adulto.
En el mismo lugar, un argentino se sienta a tomar café, mientras analiza si convendría pedir pastas o carnes para la cena (y para la cena faltan 6 horas).
Deduzco entonces que vivir en Argentina es un deporte de alto riesgo, algo propio de titanes o campeones.

Si no te llamo para tu cumpleaños

Aquellos que dicen hacer de la amistad un culto suelen demandar alguna suerte de demostración; conducta inoportuna si las hay ante cualquier religión o creencia.

6.8.05

Lo que quieras, menos plata

En medio de la insustancial conversación el sujeto se sinceró. El motivo del encuentro era que precisaba dinero. Hasta donde pude comprender, algo relacionado con una mujer, tener un techo, esas cuestiones. En cuanto se produjo la primer pausa para tomar un sorbo de café, me apresuré a dejar en claro que no existía la más remota posibilidad que yo fuera la persona indicada para satisfacer el requerimiento. Una vez descartado el tema de manera enfática, me ofrecí en cambio a hacerlo reír. Fui hasta el extremo más literal y dije ‘no pienso darte un peso, pero puedo hacerte reír’. Esto motivó que el sujeto abandonara el bar, no sin antes proferirme un insulto.
En la mayoría de las ocasiones, la gente no sabe lo que necesita. Y en las raras oportunidades en que lo saben, no me importa en lo absoluto.

El dogma de tu hermana

Escribo un fragmento cada mañana, a mano, sobre cualquier tema en particular, sin un objetivo definido, algo poco serio, nada que demostrar.
Para aquellos que no tienen un perro recomiendo tener un hábito. Algo que hacer de manera repetitiva, nada pretencioso. Ancla o brújula o apenas compañía. Insisto: nada especial.

Fijáte vos

Me regodeo en cada cosa que no soy. En cada una de las cosas que salió mal. En mi fracaso, más o menos personal. Me solazo ante la multiplicidad de evidencias que indican que fallé. Que nada resultó como lo soñé; como lo pude imaginar.
Fijáte vos dónde vengo a encontrar el inmenso abanico de posibilidades.

30.7.05

Se termina

La belleza no puede perdurar. Dicho de otra forma: condición intrínseca de lo bello es tener fin. Más o menos remoto. Quien contempla algo bello debe poder imaginar la corrupción; la decadencia; el final. De ahí que todo aquello que termina pueda ser bello, al menos por un instante de tiempo. Por lo que dura un parpadeo. Lo eterno es poco serio. Artificial.

Estudio del carnaval carioca como cualquier otra epidemia

Muchas, infinitas cosas pueden suceder todavía.
Puede ocurrir que decida copular con un fox terrier pelo duro una mañana de Agosto.
Puede suceder que prepare un licuado de bananas y detergente y se lo de a probar a mi vecino fisiculturista. Y a su madre.
Puede incluso ocurrir que abandone todas mis posesiones terrenales y me dirija en peregrinación a la India con el único objetivo de comentarle a Sai Baba las bondades de la crema de enjuague capilar.
Pero no podré nunca divertirme en una fiesta. Eso no, estoy seguro.

Aún en esta forma

Trabajo en el banco. Se me acerca un compañero. Es un cajero, también. Atiende una caja, la caja cinco. Por lo general, yo atiendo la caja siete. Soy cajero, también.
Se me acerca, entonces, el cajero de la caja cinco.
Me dice: ‘te odio. Quiero que sepas que te odio. Te desprecio con fuerzas más allá de mi capacidad de análisis. Te aborrezco, intensamente. Pensé que tenía no una, sino múltiples explicaciones racionales al respecto. Ahora sé que no importa el porqué. Te odio, y ese odio es suficiente para mí. Te odié desde que te vi. Te odié desde siempre’.
Hace una pausa, toma aire. Yo lo observo; tengo el sello de ‘CAJA 7’ en mi mano izquierda. Pienso muchas cosas. Pienso, transpiro, pienso, y vuelvo a transpirar. Pienso en estamparle el sello de ‘CAJA 7’ en la frente, pero el pensamiento dura sólo un momento.
Sigue: ‘Y te quiero dar las gracias, porque odiarte es mi razón de ser. Odiarte es mi motor. Desde que te odio, me siento mucho mejor. Durante un tiempo pensé en matarme, te confieso, pero ya no, ya no. Odiarte me hace levantarme por la mañana, casi de buen humor. Escucho música mientras desayuno. Escucho jazz, mientras pienso en todo lo que te voy a odiar cuando te vea. Gracias, che. De verdad te lo agradezco’.
Vuelve a la caja cinco y continúa trabajando con inusitado frenesí.
Y ahora sé, por Dios bendito ahora sé lo bello que es sentirse imprescindible.

29.7.05

Egoísta

Entro a la farmacia. Me acerco al mostrador. La chica me mira, aburrida. Sobre su delantal blanco tiene bordado, a la altura del corazón, su nombre. El bordado es azul, grueso, tosco. El nombre es ‘María’.
–Buenas noches –digo–. Necesito un remedio.
La chica, en adelante ‘María’, me mira, más aburrida.
–Unas pastillas –sigo–, un jarabe. Algo que me cure.
María me mira. En ningún momento se observa en ella un mínimo interés.
–Me siento mal, y preferiría sentirme bien.
María, aún con ambas manos apoyadas sobre el mostrador, retrocede un paso.
–Estoy triste, y preferiría estar alegre, María –digo–. No sé –también digo.
Una de las manos desaparece, con lentitud de reptil, de mi vista. Casi puedo sentir cómo uno de sus dedos pulsa un oculto botón. Está pidiendo ayuda, María, pero no para mí, no, para ella.

28.7.05

Bajo la lluvia, sin cantar. Fábulas sin animales

Hubo un tiempo en que estuve convencido que la lluvia ejercía un efecto negativo en el común de las personas que habitan las grandes ciudades. Creí que la lluvia los volvía más malos, más mezquinos, en una palabra: peores. Creí en verdad que la lluvia hacía florecer lo peor de esas bestias sin alma con las que me suelo cruzar en mi cotidiano derrotero.
Pero me equivoqué. Me equivoqué y lo admito.
La lluvia me vuelve mejor a mí, eso es todo.

23.7.05

Conócete a ti mismo. Y luego, olvídate lo que sabes

Me ha sucedido encontrarme con una notable paz interior, en medio de un ambiente exterior por demás convulsionado.
También me ha sucedido hallarme en un estado de profunda inquietud, en medio de la más absoluta y exterior de las calmas.
También me ha ocurrido, cómo no, el hallarme en un estado de sosiego interior ante un entorno por demás relajado. Y también me hallé preso de un interior desquiciado y convulso, en medio de un exterior agitado.
En resumen, me ha tocado estar en los más diversos ambientes, y he tenido las más variadas reacciones.
O sea, no sé. Nada.

Estado de ánimo

Las cosas que me causan alegría y las cosas que me causan tristeza son exactamente las mismas. Depende, la diferencia, si en el desayuno hubo café con leche, pan, manteca y mermelada.

A viva voz

En los lugares públicos, la gente habla en un tono de voz muy por encima de lo necesario. Tal vez con la secreta intención que alguien, más allá de su interlocutor, los escuche. Tal vez para escucharse a sí mismos. En cualquier caso y sin excepción, mi experiencia me indica que aquellos que tienen algo interesante para decir lo dicen en voz muy baja. O sino, simplemente, callan.

22.7.05

Música

El oído absouto, señor Director, es la capacidad para distinguir con exactitud el nombre convencional (la nota) correspondiente a una frecuencia. Esta capacidad está relacionada con la memoria auditiva (la capacidad de recordar ciertos sonidos).
El fracaso absoluto, señor Director, es esta orquesta y todas las partes que la componen. Usted y yo, sin ir más lejos.

20.7.05

Homenaje a Paul Maker

Ortega y Gasset dijo alguna vez: 'yo soy yo y mis circunstancias'.
Conversando en una degustación de kinotos al marraschino con el filósofo finisecular, colega y amigo, Paul Maker, me dijo 'yo soy mis circunstancias, a veces mis circunstancias, apenas mis circunstancias. Yo no soy yo. Yo salgo poco. Yo no vine'.

16.7.05

Para una vida semiplena

El 85% de la vida es esperar.
El otro 15% es lavarse los dientes.

Guía de estudios para alumnos inquietos

Observo con inquietud que cualquier progreso de índole académico implica un denodado esfuerzo por avanzar en materias, más que a menudo fútiles. Sin embargo, he recorrido las más diversas universidades sin hallar en ninguna la posibilidad de hacer un master, por ejemplo, en mirar por la ventana o comer aceitunas negras.

Ellas no saben

El descubrir que una bella mujer acodada en la barra de un bar no manifiesta la más mínima intención de tener contacto carnal conmigo es motivo de profunda frustración, sino de contrariedad. Para mí. Para la mujer en cuestión, no.

9.7.05

Decálogo de deseos para mayores de treinta

1)Quiero confort.
Los otros nueve deseos no tienen importancia.

Acerca de lo volitivo

A la mañana, invariablemente, estoy de buen humor. Pero me suelo despertar a las tres de la tarde. Tal vez por eso no se nota.

No te entiendo (te juro que no te entiendo)

Cuando escucho gente hablar en otro idioma, me sorprendo. Veo a las personas intercambiar sonidos y señales, sonreír, mover las manos, hacer pausas, mientras yo no consigo comprender nada en absoluto. La patria es el idioma, y no entenderlo equivale a ser un marciano.
Lo mismo me ocurre, la mayoría de las veces, con el idioma que practico. Eso también es extraño.

2.7.05

Paisajes naturales

Contemplar las bellezas insondables de la naturaleza siempre ha sido motivo de satisfacción, de sana alegría. Ver el mar, una montaña, un campo que se pierde hasta fundirse en el significado mismo de la palabra ‘verde’, es algo que te llena el alma, no encuentro otra forma de definirlo.
Lo mismo me ha ocurrido contemplando el extracto de una cuenta bancaria.

Las claves de la diversión: apuntes para no sentirse -tan- solo

Cuando voy a bares, descubro que hay televisores encendidos por todas partes; pianistas tocando antiguas melodías; saxofonistas blancos jugando a ser saxofonistas negros; bailarines de tango; magos; acróbatas.
Al parecer, la gente necesita desesperadamente divertirse.
Yo necesito tomar café y mirar por la ventana.

Todo mal, o antítesis jamaiquina

Cuando era chico, estuve muy preocupado acerca de lo que acontecería cuando fuera grande. Ahora que soy grande, estoy muy preocupado acerca de lo que aconteció cuando era chico.
En ambos casos, la preocupación no modifica ni soluciona nada. Es una presencia, y como tal, una compañía.

25.6.05

Los loros no cuentan chistes (de loros)

Tal vez sea, en rigor, el sentido del humor, el único rasgo distintivo entre los seres humanos y las demás especies animales.
En la sabana africana jamás se ha visto a una cebra burlarse de un guepardo que ha fallado en alcanzar a su presa.

En discusión

La frase ‘prefiero los problemas de la abundancia a los problemas de la escasez’, reúne todo lo que yo quiero decir sobre el tema en discusión, aún ignorando por completo cuál es el tema en discusión.

Mmm

Las diferencias entre un alfajor y una sandía pueden encontrarse no sólo en el envoltorio, sino también en el contenido.

20.6.05

En el sentido de las agujas del reloj

Los consultorios de los psicólogos y psiquiatras se encuentran abarrotados de gente preocupada por su futuro, cuando no también por su presente (entiéndase el presente como el estado actual de las cosas).
Lamento llevar la contra, pero una de las cosas que más me preocupa es mi pasado. Siento que me va a costar modificarlo.

Para ordenar el debate

La diferencia entre la gente que tiene dinero y la que no lo tiene es, precisamente, esa.

18.6.05

A veces siento que he cambiado un poco

En la adolescencia uno se muestra más que dispuesto para la épica. Grandes objetivos. Nobles causas. El adolescente sufre, y mientras sufre pretende cambiar el mundo, sino el universo. El adolescente entiende y siente que incluso la rotación y traslación de los planetas es errónea. Y debe ser modificada.
Unos pocos años después, una pizza grande de roquefort alcanza para llenar el vacío existencial más insondable de un sábado a la noche.
Me atrevería a decir que lo descripto es mucho menos paradójico que notable.

Después de la televisión, el diluvio

En la televisión puedo ver el hambre en Etiopía; las indomitables guerras en Ruanda; los terremotos en Japón. También puedo ver, con sólo oprimir un minúsculo botón, mujeres con pechos como sandías, graciosamente dispuestas en cuatro patas, listas para fornicar con un delfín a cambio de una suma más o menos significativa de dinero.
Tal vez el mal que aqueje al televidente en general no sea la imbecilidad más plena, sino el estupor.

Estudio de lo volitivo

Quiero todo sin hacer el más mínimo esfuerzo. Si voy a fracasar, no quiero exigirme demasiado. Me recomendaron tomarme las cosas con calma.

11.6.05

Deporte

Comer un sándwich de milanesa completo en Buenos Aires, en pleno verano, con una temperatura superior a los 35°. He ahí una actividad digna de ser comparada con cualquier otra disciplina olímpica.

'Después de antes', ideas para mortificarse todo el durante

Pasados los treinta años, lo único que se anhela es confort, olvidando por completo cualquier inquietud adolescente. En lo personal, y como tantas otras cosas, lamento no haberme enterado antes.

Porque no puedo parar de ser yo mismo

La gente insiste en viajar, con la vana esperanza de perderse a sí mismos en algún aeropuerto para descubrir, al llegar a destino, que se han transformado en otros. Lamento ser yo portador de tan pésimas noticias, pero uno es el mismo imbécil en Oslo que en la Paternal.

5.6.05

Rumbo al éxito

Después de haber recorrido los caminos del arte, puedo asegurar que los caminos del arte se encuentran en pésimo estado, como cualquier otra de las rutas argentinas.

4.6.05

Empujando el carrito

Después de infinidad de observaciones, estoy en condiciones de afirmar que en los supermercados la gente muestra lo peor de sí misma.
Esto no es de extrañar; estar en presencia de casi todo lo que no se puede tener al mismo tiempo, te pone mal.

Lo bueno de lo malo (filosofía de furgoneta)

En la fiesta de anoche estuve en presencia de una mujer absolutamente hermosa. Brillaba como un sol a las 18 y 35 en una playa adolescente. Sin embargo, lucía preocupada. Y entonces, con idéntico azar al que se encuentra una moneda, comprendí todo. El poseedor de un don, la belleza en este caso, sabe que de alguna forma lo va a perder. Y ese pensamiento lo atormenta. En tal sentido, la fealdad es un bálsamo. Y la vejez consiste en sentarse y dejar pasar el tiempo de manera indolente, puesto que no se pierde gran cosa.

Todo lo que necesito es quejarme

La única forma de expresión posible, recurriendo a la palabra escrita, es el fragmento. Corrijo. La única forma de expresión posible, recurriendo a la palabra escrita, es el lamento. Pero si uno se lamenta todo el tiempo, existe el riesgo que el lector se cuestione acerca de su propia utilidad en este mundo. Porque lo único que aspira el lector es leer algo que lo ayude a lamentarse.

2.6.05

Acerca de la felicidad

La felicidad es la distancia que existe entre mi mano izquierda y cinco mil dólares.

La pareja en la sociedad moderna. Observaciones

Según los más destacados sexólogos (suponiendo que tal disciplina científica exista), el deseo sexual de una pareja que practica la sana convivencia con todo lo que eso implica, se agota una vez transcurridos dieciocho meses.
En concordancia, cualquier tipo de vínculo afectivo debiera tener una duración algo menor.

30.5.05

Soneto

manos y manos
tocando
tetas y tetas
diciendo
que buscan corazones

manos y manos
palpando
pitos y pitos
callando
que buscan billeteras

para descubrir al fin
que las billeteras buscan tetas
y los corazones buscan pitos

y las manos, ay, no sé,
bonitas manos.
usás alguna crema?

29.5.05

Reino animal

En el zoológico uno puede observar diversas especies animales que pueblan el planeta tierra. Sin embargo y sin excepción, desde los cocodrilos hasta las jirafas, todos lucen tristes, melancólicos, presos de una profunda y animal angustia. Como si de oficinistas se tratara.

28.5.05

La culpa no es mía

Si le resulto a usted, estimado lector, menos inteligente, atractivo y original que en épocas pretéritas, tal fenómeno se debe a mi cotidiana y constante exposición a imbéciles de toda clase. Hecho fortuito, ajeno a mi voluntad, inevitable.

27.5.05

Consejos conyugales

La monogamia es la excusa ideal para la falta de encanto que, de manera indubitable, avanza y progresa por el mero paso del tiempo. Siguiendo esta peculiar línea de razonamiento, la infidelidad debiera ser sino incentivada, recibida al menos con alegría.

Afirmaciones

Algunas cosas que afirmo son ciertas. Otras, no.

La falta de sentido

Mis vecinos, sin excepción, son seres detestables, atormentados por una confabulación de hechos sin sentido, que se han dado en llamar ‘vidas’. Además, cada tanto, deben afrontar con estoicismo la desgracia de viajar conmigo en ascensor.

25.5.05

Manejá vos

La diferencia sustancial entre el conductor de un vehículo y un pasajero es que el conductor no puede leer mientras conduce.

24.5.05

Poesía

Así me explicó un amigo su situación.

si hubiera tomado coca cola.
si hubiera podido girarle la rueda al barquillero
si me hubieran comprado rabas 2 veces por año
hoy sería un tipo normal

Es tan brillante, que guardo un respetuoso silencio.

21.5.05

Los genios rara vez tienen flequillo, tomo 2

El tamaño de la frente del macho adulto de la especie humana es directamente proporcional a la cantidad de ideas que alberga su portador. Dado este orden de cosas, el flequillo debe ser interpretado como cualquier otro defecto físico.

Los genios rara vez tienen flequillo

Una persona que fuma en pipa es, cuando menos, cincuenta y tres mil quinientas ochenta y siete veces más pensante que el promedio. Y merece en tal sentido algo de mi consideración y respeto.

La importancia del fragmento

El fragmento es un espasmo. Una contracción. Una escupida sobre el asfalto indiferente.

Pensar es un trabajo como cualquier otro

Pagaría por tener una idea. El problema es que cuando uno puede pagar para obtener algo, le pierde el respeto.

Corrientes revisionistas del pensamiento histórico

El análisis minucioso de la historia alberga profundas enseñanzas para el intrépido que decida ahondar con la debida dedicación en la materia. La primer enseñanza que surge cual revelación divina es que la historia fue un quilombo.

14.5.05

Anécdotas egoístas

La mujer se me acercó en la calle y me preguntó si yo tenía hora. Le contesté que sí, que tenía reloj y hora, pero que últimamente no me encontraba a gusto compartiendo nada con nadie.

Cocido y queso, tostado, en pan árabe (si puede ser, por favor)

El exceso de expectativas; las ganas de triunfar; el ansia de éxito y reconocimiento; la esperanza en cualquiera de sus formas, constituyen una pesada mochila que uno debe arrastrar, peldaño a peldaño, hacia el futuro. En cambio, si uno ha fracasado ya con amplitud y de manera irrefutable, puede construir entonces un sólido lecho en el cual descansar con total despreocupación.

El que no fracasa es porque no quiere

Se supone que uno de los rasgos distintivos del fracaso, a diferencia del éxito, pongamos por ejemplo el ajedrez, es que nos enseña siempre algo nuevo.
En mi caso particular, lamento decirlo, el fracaso siempre ha confirmado mis expectativas.

7.5.05

La evolución de las especies

El ser humano, en su afán por diferenciarse del resto de las especies, tiene comportamientos tan soberbios como extraños. Yo nunca he visto a una cebra lavándose los dientes.

Porque no puedo parar de ser yo mismo

Se suele imaginar paraísos artificiales hechos simplemente de habitar lugares diferentes y abocarse a tareas que no son las actuales. El fondo de la cuestión, mal que pese, consiste en imaginarse otro. Este ‘otro’ es por definición diferente al ‘uno’ que imagina.
Visto de otra forma, resultaría un ejercicio más satisfactorio imaginar qué se piensa comer durante la cena.

Consejo para jóvenes presumidos

A falta de resultados, el único refugio es el estilo.

1.5.05

La génesis de la atracción

Me sentí atraído de manera, me atrevería a decir, irresistible, por su brillo adolescente. Lo que equivale a decir, si bien se lo mira, por el brillo de la boludez.

Alcanzáme / traéme: apuntes para una convivencia imposible

Existen días en que la voluntad nos abandona. Días en los que el mundo se nos presenta tan vasto como inabarcable. Días en los que cualquier actividad se nos antoja difícil, carente de significación y de sentido.
Dije todo esto y mucho más, pero ella no se mostró permeable a aceptar que, tras haber mantenido un intercambio afectivo, yo no estuviera dispuesto a salir de la cama, vestirme y acompañarla a su casa.

La lógica del menor esfuerzo; única lógica

La bicicleta es sin duda un invento notable. Cabal muestra del ingenio humano desde los tiempos más antiguos. Dos ruedas y algo que las une. Ya está; la posibilidad de desplazarse. Maravilloso. Fantástico. Original y brillante. Cuando se invente la bicicleta con chofer, no dudaré en utilizarla.

23.4.05

Libro de quejas

Quejarse es algo maravilloso, y tiene propiedades curativas. Quien se queja alcanza un estado de sugestión que le permite imaginar conspiraciones universales en su contra. De esa forma, si bien no se soluciona nada, tampoco se tiene la culpa de nada. Es un alivio.

A comprar que se acaba el mundo

De los actos destinados a la reafirmación del ser el más importante, sin dudas, es comprar. Comprar algo. Comprar cualquier cosa. Comprar, no importa lo ridículo y burgués que pueda sonar, tiene un efecto balsámico. Me atrevería a decir, incluso, que comprar sana y salva.

En la tele

Veo por televisión un concurso donde personas llevan sus loros para que hablen. Más aún; estas personas hacen titánicos esfuerzos por mantener algún tipo de conversación con sus loros. Todo esto ocurre en un canal importante, y en un horario central, ante la observación de millones de espectadores.
Aguardo con interés, esperando el instante en que ingrese la policía para llevarse a todos los participantes detenidos. Sin embargo, transcurridos unos buenos quince minutos de loros enfocados en primer plano, esto no sucede.
Ahora sé que el género humano no tiene ninguna posibilidad. Que estamos perdidos.

17.4.05

Temas Trascendentes

Cada tanto, en alguna reunión, veo renovarse la preocupación respecto a si nos aproximamos al evento definitivo en que la tierra desaparecerá tal como la conocemos. Se suele insistir que chocaremos con algún asteroide, o que algún meteorito de maquiavélicas proporciones vendrá a nuestro encuentro, y ése será el final sin remedio. Nada ni nadie podrá defendernos. Las cartas de la física están echadas en nuestra contra.
En algún momento del debate, es común que alguien desee conocer mi opinión al respecto.
El subte viene lleno, suelo contestar. El subte viene lleno, y lo demás no importa.

'Hay que dar hasta que duela' Homenaje a la Madre Teresa de Calcuta

No alcanzo a comprender a quienes, en planos tan diversos como el laboral o el afectivo, manifiestan con sentido orgullo dar, o haber dado, lo mejor de sí mismos.
No tengo más remedio que suponer, entonces, que tras haber dado lo mejor, se han quedado, esto es claro, con lo peor.
Conducta paradojal y fuera de mi capacidad de análisis.
Un ejemplo doméstico. Al divorciarme, mi mujer, en medio de diversos reclamos, manifestó el clásico ‘te di los mejores años de mi vida’.
La única respuesta que acudió a mi mente fue: ‘entonces te quedan los peores’.

9.4.05

Mi perro 'Toto'

Mucho se ha escrito y discutido, tanto en publicaciones científicas como de ciencia ficción, sobre qué sucedería si los animales fueran poseedores del don del habla. Qué pasaría, por ejemplo, si los perros hablaran.
Lo consulté con mi perro la otra noche, y me respondió sin el más mínimo atisbo de duda, que si le fuera otorgada la posibilidad de hablar, la primer palabra que pronunciaría sería ‘guau’.

Carta de lectores publicada en la revista 'Bólidos'

El conductor ingresa conduciendo su automóvil en la estación de servicio. En su tenacidad y destreza se observa la más palmaria decisión. Quiere ponerle nafta al auto. En lo personal, me gustaría saber qué es lo que quiere el auto.

2.4.05

Mi vida como docente

‘Lo esencial es invisible a los ojos’, dijo el Principito, o Saint Exupery. Ahora bien, les pido que reflexionen por un momento. ¿Qué quiso decir con esto?
La clase hizo silencio. Algunos parecían pensar. Otros tenían sueño. El resto, en general, se limitaba a dejar que transcurriera el tiempo de manera indolente, como sólo pueden hacer los jóvenes.
Observé a la chica de la tercera fila; la chica de pechos evidentes en medio de sus dos amigas flacas como ramas, todavía sin haber alcanzado síntomas físicos de desarrollo. La chica que en cada gesto parecía traslucir que sabía algo en relación con los muchachos, algo que sus amigas todavía no sabían. La chica que en su sonrisa dejaba en claro poseer la certeza genética de saberse objeto de deseo.
Me pareció que iba a levantar la mano, mientras mordisqueaba la goma de su lápiz, para responder.
‘No, la billetera no, Tatiana’, le dije.

25.3.05

Tu verruga te da glamour

Tengo particular predilección por las mujeres feas. Existe en ellas una voluntad y desesperación que sólo puede germinar en quienes han envidiado y fracasado lo incontable.

La recíproca

Después de estar un tiempo solo, puede suceder que uno desee compañía. La recíproca se cumple en la totalidad de los casos.

13.3.05

Desconfío

Se debe observar con particular atención a todos aquellos que hayan prodigado un excesivo cuidado por el cuerpo. La belleza es siempre bienvenida pero, en general, se trata de personas que han descuidado un poco el pensamiento, por no decir la mente.

Tragedias en general

De las catástrofes naturales conocidas a la fecha, la pérdida del cabello no debiera ser considerada una menor.

26.2.05

Renuncio

La capacidad de prescindir es un arma tan poderosa, que no concibo cómo alguna vez tuve la inquietud de poseer algo.

Lo que yo quiero no hay

Las oportunidades en las cuales he tenido que adquirir cualquier objeto, he podido observar que el vendedor se coloca de inmediato un peldaño por encima de mi necesidad. El sujeto exhibe una clara sensación de superioridad. El mensaje implícito sería más o menos así: ‘yo tengo lo que vos querés comprar’.
Siguiendo la línea de razonamiento, y espero que tome nota algún economista, es posible que las curvas de oferta y demanda deban ser estudiadas como si se tratara de cualquier otro estado de ánimo.

20.2.05

Poemario

En el cielo las estrellas
en el campo las espinas
y en el medio de mi pecho
un buche de Hepatalgina.


*El autor desea dejar constancia que, el haber bebido tal vez en exceso, anoche, no menoscaba en absoluto el valor de los versos que se detallan en el párrafo precedente. El hecho estético permanece intacto.

La comprensión

El intento por comprender al otro no sólo es inútil, sino que termina por arruinar en el orden de un noventa por ciento las relaciones humanas. En una oportunidad tuve una novia a la que comprendí con sorprendente exactitud en un instante del tiempo. Fue en una noche en que dormíamos juntos. Me miró después de tocarme el hombro, y me dijo: ‘¿Podés cerrar la ventana? Tengo frío’. Debo admitir, tal cual dije, que mi comprensión fue total. Me di vuelta, entonces, y seguí durmiendo.

13.2.05

Vendiendo humo

El psicoanálisis genera una patología tan desagradable como difícil de corregir. El solazarse en la narración de problemas tan personales como nimios, mientras alguien, en este caso el doctor, nos presta una desmedida atención, termina por originar en el paciente un egoísmo extremo, rayano con la megalomanía. El paciente sale de la consulta sin haber solucionado nada; tapa la cuestión de fondo el hinchado ego que lo hace sentirse centro, sino del universo, al menos de algo.
En estos casos, lo mejor es recordar que al salir de la sesión, se debe abonar la consulta. En lo personal, no consigo encontrar mayores diferencias entre abonar una consulta al psicólogo o una visita a una prostituta. Excepto, tal vez, que a la prostituta debe abonársele antes de solicitar el servicio. En esa profesión, mucho más honesta que la de psicólogo, nadie está dispuesto a fingir si no se le abona por adelantado.

12.2.05

Vidas de grandes científicos

Me encuentro a desayunar con mi amigo J.C., que vuelve al país tras haber finalizado un doctorado en economía en Maryland. Le pregunto, ahora que ha terminado sus estudios, a qué piensa dedicarse. Me cuenta que piensa hacer un doctorado en matemáticas, becado, como la vez anterior. En esta oportunidad, sus estudios tendrán lugar en Holanda. Lo felicito por cortesía, y le consulto cuándo se le ha despertado la pasión por las matemáticas. Me responde que no tiene pasión alguna por las ciencias que ha estudiado, ni por las que estudiará en el futuro. ‘Sucede que no existe en el mundo nada que me parezca peor que trabajar’, dice.

5.2.05

El psicoanálisis como un modo más o menos trágico de pasar la tarde

El psicoanálisis es una maniobra distractiva. Tras unas pocas sesiones uno deja de cuestionarse el problema específico que lo atormenta, y pasa a cuestionarse toda su vida. De esta forma, el problema que lo condujo a uno al diván no es solucionado en absoluto, sino que debe patear y morder para pelear su lugar en la fila de problemas descubiertos. Es entonces cuando existe la posibilidad que el problema en cuestión, viéndose desplazado de su protagónico pedestal, se ofenda, se canse, y tal vez se vaya.

En las fiestas hay comida (segunda parte)

Las matemáticas son muy simples. Cuando asisto a una fiesta, la comida debe superar en calidad a la charla.

En las fiestas hay comida

La chica me comentaba su nutrida vida social como un síntoma de distinción.
Es más, me dijo, yo no soporto estar sola ni un segundo.
Le agradezco la franqueza, respondí, porque generalmente es uno mismo quien más se conoce. Si usted no se soporta, yo no debo molestarme ni siquiera en intentarlo.

30.1.05

El subte va por abajo

He viajado en subterráneos toda mi vida. Más precisamente, en el subte línea ‘B’. En el subte se ve de todo: chicas intentando maquillarse en medio de una nube de olores corporales francamente indescifrables; hombres semianalfabetos tratando de leer diarios ajenos sólo porque son ajenos y siempre es bueno vengarse; hombres dispuestos a concretar un encuentro sexual de cualquier índole, lo mismo da si se trata de una rodilla o una bolsa con naranjas; gente con destino incierto que se limita a viajar para estar acompañada y poder estornudarle a alguien en el rostro; borrachos; locos.
He visto a un hombre peinarse con esmero para saltar del andén y morir peinado. He visto jóvenes haciendo malabares. He visto gente con todos los tics que pueden registrarse en cualquier paciente agudo de cualquier hospital psiquiátrico.
Lo que no he visto jamás es alguien riendo. No puedo recordar haber escuchado una sola risa franca. De eso estoy seguro.
Y creo que si alguien riera, una sola vez, el subte se detendría para siempre.

29.1.05

Lo que no te van a enseñar en el taller literario (Bichi)

Cuando uno finaliza la lectura de un libro, lo primero que debe hacer es cerrarlo.

El otro

Es curioso, pero quienes me cuestionan mi fracaso personal, no parecen en absoluto dispuestos a cuestionarse el éxito propio.

26.1.05

Una de las diferencias entre Sai Baba y yo

Rocé entre sí, con displicencia, la yema de los tres dedos de mi mano derecha. El dedo gordo, el dedo índice, y el dedo medio, para ser más exactos. La chica que se hallaba sentada sobre la cama, en ropa interior, acababa de regresar de un viaje a la India. Se había bañado en el Ganges. Había visitado leprosarios. Había conocido a Sai Baba.
-¿Vas a materializar algo? -Me preguntó, señalando mi gesto, mis dedos, mi mano.
-No, es que acabo de comerme un Bay Biscuit en la cocina, y me quedaron miguitas pegadas -respondí.

22.1.05

En Austria también

Por algún motivo que no alcanzo a comprender, la gente pone un excesivo énfasis en viajar. Creo sin embargo que comprendo porqué la ausencia de espejos en los aeropuertos es notable. Si la gente pudiera observar que tras once mil kilómetros en el aire se continúa siendo el mismo perejil de siempre, la decepción resultaría tan grande que uno no tendría más remedio que retornar a casa de inmediato.

15.1.05

Amigos del deporte

La práctica de deportes desde la más tierna infancia tiene efectos más que benéficos para el conjunto de la sociedad, realzando valores positivos tanto en la personalidad como en el comportamiento de los individuos. El trabajo en equipo; la lógica del esfuerzo; la búsqueda de un objetivo común, sumado todo en la sana práctica deportiva, resultará siempre un beneficio para la sociedad que estos individuos integran.
Y si sos buen jugador de fútbol, te pueden vender a Europa por una pila de dinero.

9.1.05

Evolución

Una de las formas en que el ciudadano común toma acabada conciencia del impacto de la tecnología en la vida cotidiana, es a través de la contemplación de un automóvil. El automóvil moderno, verdadero prodigio fruto del cerebro humano aplicado con el más severo de los pragmatismos a la solución de un problema específico, sólo puede provocar admiración. El automóvil moderno, bólido dotado de un absoluto confort, permite al hombre desplazarse a grandes velocidades con comodidad y solvencia. Ahí está: la tecnología aplicada. Puro beneficio.
Con respecto al conductor, no se han alcanzado grandes avances en los últimos dos mil años.

31.12.04

Maldiciones bíblicas en general

Cualquier actividad humana está plagada de sentidos. O, seamos menos ambiciosos, posee al menos más de uno. Excepto trabajar, donde la única finalidad es ganar dinero. Tal vez a eso se deba que trabajar, al tiempo que resuelve una amplia cantidad de nuestras necesidades, nos seca el alma.

26.12.04

La mitad

El ser humano del sexo masculino en edad adulta, suele cuestionarse si ha llegado a la mitad de su vida. Los cuestionamientos en tal sentido suelen aflorar a los cuarenta años, por poner un número. Las dudas pueden tener lugar cinco años antes, o cinco años después, según el caso.
El tema suele generar algunos síntomas de depresión; debates respecto al avance de la medicina y su más que directo impacto sobre las expectativas de vida; tristeza general tanto por cosas que se han hecho como por las cosas que no se han hecho. Susto. Esperanza. Resignación. Duda.
Con el único ánimo de aportar al debate, deseo remarcar que cuando surgen las mencionadas cuestiones respecto a la mitad de la vida, es precisamente y en todos los casos, sin excepción, cuando la mejor mitad ya pasó.

24.12.04

Juguemos, juguemos

En una oficina del planeta tierra, por motivos tan triviales como la cercanía de fin de año, soy convocado para participar de un juego, por todos conocido, denominado 'el amigo invisible'.
Ante el requerimiento, digo: 'preferiría tal vez, seguir como siempre, jugando al enemigo visible'.
Mi comentario, al parecer, no es bien visto por mis compañeros de trabajo, que se alejan de mi persona, en un reprobatorio silencio.

18.12.04

Conversaciones con Paul Maker

Después de analizar con sumo cuidado grupos de gente con dinero, de distintas nacionalidades, edades y religiones, llegamos a la conclusión que los ricos y los pobres son diferentes.

11.12.04

Para vivir en sociedad

Nunca he tenido un problema de resistencia a la autoridad. Excepto cuando me piden que haga algo que no quiero. O que no me gusta.

4.12.04

El canon

Cuando se finaliza la lectura de alguno de los denominados ‘clásicos’ de la literatura universal, el afortunado lector experimenta variadas sensaciones.
En primer lugar, beatitud. En segundo lugar, admiración por esos magos capaces de transformar al mero acto de escribir en algo equiparable con la capacidad de un Dios. En tercer lugar, y quizás no en ese orden, una mezcla de perplejidad y gratitud por haber podido participar de tan fascinante viaje.
En mi caso personal, deseo agregar a estas sensaciones un profundo hambre. Ganas de comer. De morfar, si se me permite el término.