25.1.06

Recursos humanos

Si yo trabajara en un departamento de recursos humanos. Si yo tuviera que entrevistar gente, pongamos, para trabajar en oficina, pediría que el postulante hiciera una prueba muy sencilla.
Lo principal, la prueba más relevante, la que define si el aspirante puede conseguir el puesto de trabajo o no, consiste en pedir al aspirante que abra la boca, que abra la boca al máximo, que abra su boca tanto como se lo permitan sus maxilares y sus labios. Y aguante así, con la boca abierta, por todo lo que dura un minuto.
Finalizada esa prueba, estoy en condiciones de determinar si el postulante es apto y merecedor del trabajo.
No hace falta leer sus antecedentes laborales. No hace falta que el postulante se esfuerce en mentir, en agradar, en parecer humano.
Lo importante es ver si en su cavidad bucal entra un sapo adulto, vivo, sin sal, sin ningún otro tipo de aderezo. Un sapo vivo, listo para ser tragado.

Osado

Cada mañana en un bar, me cuestiono mi vida. Sufro a la manera tradicional, pensando que todo pudo haber sido diferente. Me reprocho no haber tenido una vida más original, más vertiginosa, más aventurera. No haber sido cantante de rock, o cazador de cocodrilos es algo que debiera atormentar a cualquiera. No haber saltado en paracaídas. No haber participado en una sudorosa orgía en un yate. En Mónaco. No haber peleado contra una pitón embravecida en el Amazonas. No haber retado a duelo a Bob Dylan por los favores de una rubia con ojos de miel. No. Nada.
¿Qué pienso hacer al respecto? Nada, también nada. En absoluto. Son estas cosas que pienso las que dan un sabor particular a mi café con leche con medialunas.

La inversión de la carga de la prueba

La gente que trabaja en oficinas está muerta hasta que demuestre lo contrario. Y es algo que lamento lo indecible.

24.1.06

Actores de reparto

Soy mal espectador. Cada vez que observo a una persona arriba de un escenario, cantando o actuando o tocando el trombón, no puedo evitar pensar que esa persona podría haber sido yo. Es tonto, ya lo sé; y jamás pasó por mi mente cantar o actuar. O tocar el trombón.
Si yo fuera el sujeto arriba del escenario me señalaría con un dedo y diría: ‘¡Eh, vos. Sí, vos. Andáte. No te interesa el espectáculo, no te sirve. Te hace mal’.
Pero ninguno de esos sujetos parece tener la caballerosidad y cortesía necesarias para devolverme el protagonismo de mi minúscula vida.

21.1.06

Génesis

porque de chico quise Nesquik
y me dieron Zucoa
todo este fracaso está
justificado.

porque de chico quise Nesquik
y me dieron Nescao
todo este resentimiento, este rencor,
este deseo de revancha que me mastica
la sangre
es admisible.

porque de chico quise Nesquik
y me dieron Vascolet
son estas ganas de escupir, de morder,
de apretar, de patear,
de meter los dedos.
de hacer daño.

porque de chico quise Nesquik.
¡Nesquik!
y me dijeron que era igual,
que era lo mismo.

pero me dieron otra cosa.


*El autor siente que en términos poéticos ha alcanzado su punto más alto. El autor se asusta. El autor se sorprende. El autor sonríe.

20.1.06

En el cine

La película no era buena. La película era, incluso, mala. Pero en la película existía un momento donde el psiquiatra le decía a su paciente una frase. Al parecer, la frase pertenecía a una canción. Al parecer, la canción pertenecía a un grupo llamado ‘The The’.
Ah, sí, la frase.
‘Si no puedes cambiar el mundo, cambia tu mundo’.
O no.
‘Si no puedes cambiar el mundo, trata de cambiar tu mundo’.
Por más que estuve pensando toda la tarde del domingo al respecto, no conseguí recordar cuál de las dos frases era la que el psiquiatra le decía a su paciente. En la película.
Tampoco conseguí decidir, por más que lo pensé, cuál de las dos frases me hubiera gustado escuchar a mí, en caso de ser el paciente.
Tampoco conseguí decidir, por más que lo pensé, cuál de las dos frases me hubiera gustado decir a mí, en caso de ser el psiquiatra.
Pero la película no era buena. Era mala. De eso estoy seguro.

18.1.06

Gastronomía moderna

El restaurante era exquisito. Una hermosa casa en el barrio de Palermo. Sillas confortables. Una cava infinita. Velas. Mozas con uniforme y el cabello recogido. Especialistas en postres lo suficientemente amanerados para exponer durante nueve minutos acerca de las sutilezas del chocolate. Un jardín de invierno poblado de árboles enanos que hubieran hecho las delicias de cualquier japonés. Poca luz. Jazz de fondo. Armonía.
El restaurante tenía de todo, menos comida.

Cómo seducir con nada

Los rudimentos de la seducción indican que se debe simular atributos de los cuales se carece. Esto, no es preciso aclararlo, desemboca en la más tradicional de las decepciones. Cuando el/la seducido/a descubre que los atributos del/la seductor/a no existen en esencia. Fueron, tal vez, fruto de un genuino esfuerzo, pero en ningún caso se trató de cualidades perdurables, mucho menos duraderas.
En lo personal, y aunque pueda resultar algo revulsivo, pongo lo peor de mí en la primera cita. Si la sujeta en cuestión logra superar la repugnancia inicial, puede huir con la certeza que las cosas no harán más que mejorar.

14.1.06

Volturno

Es menester desconfiar de la gente que no tiene vicios. De la gente que no fuma ni bebe. De la gente que no manifiesta mayor interés por el sexo ni por la pizza ni por el chocolate.
El cuerpo humano, si bien complejo, puede ser entendido como una máquina, como la cafetera Volturno que me regalaron hace tantos años. El cuerpo humano, como la cafetera, sin las debidas válvulas de escape, estallaría en mil pedazos.
Lo demás es la fatiga de materiales, la decadencia y caída. Lo demás ni merece ser contado.

Cómo ser feliz en 3 lecciones

Fracasar sin rencor, fracasar sin rencor. Repito: fracasar sin rencor. He ahí la clave al alcance de la mano, para todos aquellos que no recibieron la dotación inicial de recursos, estéticos o materiales.

Dificultades

Una mujer resulta genuinamente conmovida por un poema que he escrito hace más o menos diez años. Aquí es donde comienzan las dificultades. La persona que escribió ese poema, estoy casi seguro, ya no existe. Sin embargo, a juzgar por los ojos de la mujer, el impacto del poema es exquisito. Me atrevería a decir que es exquisito e impensado.
Aquí es donde las dificultades continúan. ¿Qué es esto? ¿Una extraña máquina del tiempo hecha con una birome? ¿La cepa de un virus que, por no haber sido leído y agotado en su momento, ha mutado en algo de una potencia desconocida? ¿Una suerte de polinización aleatoria, como un espermatozoide díscolo fuera de su órbita?
¿Qué es esto? ¿Literatura?

11.1.06

Rousseau, Hobbes, y el taxista

El taxista me cuenta que de niño, y hasta no tan niño, fue vendedor ambulante. Vendía chocolates en los trenes.
Me cuenta que iba a vender a un tren alejado de su barrio, porque sabía que en el tren más cercano se podía cruzar con gente que lo conocía.
Teniendo once años, fue golpeado por un muchacho de veinte años, que también era vendedor. El muchacho le robó los chocolates. El muchacho lo tiró del tren.
Sin embargo, al día siguiente, el niño volvió a vender chocolates al mismo lugar. Al mismo tren.
Me explica: entre que me volvieran a pegar, y la vergüenza que me viera algún conocido, preferí que me volvieran a pegar.
Esta historia tal vez pueda explicar sobre el género humano casi todo lo que yo quería saber.
Acto seguido, el niño que vendía chocolates –ahora taxista-, sacó un arma y me asaltó. Me robó todo lo que tenía.
Antes de bajarme del auto nos dimos la mano con sana, y me atrevería a decir genuina camaradería.

Palabras

La gente por lo general, cuando no tiene nada que decir, sigue hablando.
La gente de bien, cuando no tiene nada que decir, calla.
La gente algo peculiar, cuando no tiene nada que decir, escribe.

8.1.06

Si no tenés un cubo mágico

He abocado el domingo al siguiente ejercicio de refutación y porqué no sesudo análisis:
1) La frase dice 'no le pidas peras al olmo'. La frase correcta es, de manera inobjetable: 'no le pidas peras a Pérez'.
2) La frase dice 'a papá mono con bananas verdes'. La frase correcta es, sin posibilidad de duda: 'a papá mono con bananas de Chernobyl'
3) La frase dice 'al que madruga Dios lo ayuda'. La frase correcta es, elemental: 'al que madruga Dios lo arruga'.

Y se me terminó el domingo, que si no...

pd: el Sr. Olmo, las bananas verdes, y la ayuda divina serán tratados en posteriores acápites. Hay allí una combinatoria que aún no consigo descifrar.

7.1.06

La piedra

Me regalaron una piedra traída de un lugar indómito. Me dicen que debo colocar la piedra en un recipiente con agua y sal, durante todo un día. Debe darle el sol y la luna. Luego, puedo retirar la piedra del recipiente, y colocarla en algún lugar de mi hogar. La piedra tiene poderes. La piedra está energizada. La piedra se encargará del resto.
Sigo el procedimiento al pie de la letra.
A partir de entonces, de manera misteriosa, todo sale mal. Piso baldosas flojas y me salpico mis zapatos. Mi novia me dice que después de hablarlo durante mucho tiempo con su analista, ha descubierto que me odia. Las empanadas que pido para cenar llegan frías. Se rompe la cadena del baño. Alguien parece haberse pasado la noche martillando la parte delantera de mi automóvil.
Pienso qué debe sentir alguien que ha ido a misa, pongamos durante unos diez años, mientras un circunspecto médico lee unos análisis y le anuncia, por ejemplo, un cáncer.
Pienso que no existe un ranking de tragedias, así como no existe un ranking de imposibles. Pienso que para mí está igual de lejos el mar Egeo que Marte.
Pienso qué hacer con la piedra que me regalaron.

Relaciones humanas

Las relaciones humanas naufragan, de manera invariable, en el hastío, en el tedio. Resulta triste de ver cómo el encantamiento y la fascinación primera, mutan, trocan, si se le da el debido tiempo, en aburrimiento puro y duro.
Tal vez convenga entonces, por el bien de los involucrados, retirarse, partir, sin tristeza excesiva, antes que la pasión se transforme en abulia, el genuino resplandor en opacidad sin remedio, la alegría en pena.
Conocerse entonces, mientras dura el brillo de lo mágico, y partir después, antes de verlo marchitarse.
Eso te da unos cuarenta y cinco minutos bárbaros, más o menos.

4.1.06

Devoluciones

Me encanta ser invitado a lugares a los que no pienso concurrir. Es una forma de devolver tanto rechazo que recibí siendo niño.

Parábola de los talentos

No sé quién lo dijo, ni si fue dicho de esta forma, pero creo en verdad que el talento justifica todo lo demás. Cualquier falla en la personalidad o en el carácter. El talento justifica todo. El talento exime y redime. Así lo creo.
Ahora, respecto a porqué no asistí a tu cumpleaños, no es preciso tal vez bucear en lo insondable de la conducta humana.
No tenía ganas, che. Disculpame.

1.1.06

Felices los felices, dijo J. L. B.

Partiendo de un momento cero, el nacimiento, si es que es preciso definir dicho momento aunque no me parece relevante para la línea argumental que deseo llevar adelante, las posibilidades de ser feliz o triste se me antojan, como si de ambas caras de una moneda se tratara, iguales.
Aquí es donde comienzan las dificultades desde el más puro empirismo. La mayor parte de la gente que observo a diario, está triste. Esto me obliga a pensar que los felices, menos en número, son muy felices; utilizan, sin poder precisar si de manera indebida o merecida, la felicidad de muchos.
Los felices parecen incapacitados para utilizar una sola felicidad, y optan por varias. La felicidad, concluyo, es adictiva, y genera las mismas patologías que en el portador de cualquier otro vicio. Aún a riesgo de ser poco original diría que el problema con la felicidad, como con el dinero, con el whisky o con el chocolate en rama, es siempre la vieja y querida paradoja: demasiado poco, o demasiado.

31.12.05

Paz

Entiendo, me consta, según he podido observar en medios gráficos, y también, porqué no, audiovisuales, que uno de los símbolos de la paz es una paloma, blanca, que lleva en su pico una ramita de olivo. Entiendo que esto es así desde mucho tiempo atrás, desde siempre.
Estoy sentado en el parque y veo levantar vuelo, frente a mí, a la paloma blanca. Lleva en su pico una papa frita larga, entiendo que son las denominadas ‘papas bastón’. Podría tranquilamente ser una papa frita de Mc Donald’s.
Estoy casi seguro que lo que observo tiene un significado importante. Pero no sé cuál es.

Elige tu propia aventura

La absoluta imposibilidad de pintar un Monet me atormenta esta mañana, tal vez con idéntica fuerza a la absoluta inconveniencia de ingerir la cantidad de rodajas de pan con manteca que parece solicitar, de manera tan insistente como caprichosa, mi estómago. Lo que quiero decir es que me suelen atormentar las más variadas cosas.

Si no te alcanza el tiempo o el dinero para ir al psicólogo

Probabilísticamente hablando, la cantidad de eventos mágicos o maravillosos que me pierdo en cada café que tomo solo, sentado en un bar cualquiera, es infinita e inmedible sin molestarme siquiera en tomar en consideración las combinaciones. He ahí la madre de todas las angustias, de todas las tristezas, de todas las desesperaciones.

Técnicas de seducción, volumen 8

Realizar las propuestas más procaces usando el lenguaje y el tono más solemne del que uno es capaz, es una modalidad de acercamiento hacia el sexo femenino que siempre me ha resultado encantadora. Los resultados no están garantizados ni mucho menos. Pero se consigue provocar un desconcierto, sino perplejidad, en la fémina de turno, de una duración suficiente como para atisbar un seno, manotear una nalga, antes que todo fracase de manera irremediable.

Seamos modernos antes que sea tarde

Aprovecho la modernidad. Tengo un romance virtual. No hay contacto físico posible. Vale mentir. No existe peligro de una discusión pública. No hay lágrimas ni abrazos ni caminatas de la mano ni promesas con ojos enrojecidos ni espaldas desnudas ni palmadas.
Aprovecho la modernidad. Una cagada.

29.12.05

Tributo a Martin Amis

Cada vida es una partida de ajedrez que se fue al carajo en la séptima jugada.

Hercúleo & ciclópeo

Las dificultades para ser feliz suelen ser tantas y tan diversas, que parece conveniente encariñarse con pequeñas tristezas.

28.12.05

En la peluquería

Desde hace años, concurro con cierta regularidad a la misma peluquería. Voy a ver al mismo peluquero. La rutina consiste en que cuando comienza a cortarme el cabello, yo lo miro a través del espejo, levanto la vista por decirlo de algún modo, y con excesiva preocupación le pregunto: ‘¿me estoy quedando pelado?’. El me contesta: ‘no, para nada’, sin mirarme, y continúa con su trabajo. El resto, el corte, la charla, transita por carriles absolutamente tradicionales, plagados de generalidades y lugares comunes.
Bien entendido el fenómeno, el corte de pelo en sí es irrelevante. Lo importante del evento es mi desesperada pregunta y su piadosa respuesta.
Esto se repite, invariable, una y otra vez.
Ahora alcanzo a comprender con claridad que concurro para realizar este pequeño rito. Para obtener una dulce confirmación que todo sigue igual, que el mundo continúa siendo como lo he conocido, que nada ha cambiado.

Mejor que hacer terapia de pareja

Superado el atractivo físico, existen apenas ínfimas manifestaciones de lo que podríamos dar en llamar ‘amor’. El amor, y la convivencia se encarga de desgastar el apetito carnal, el deseo, a velocidades impensadas, pasa a trocar en una conducta entre amistosa y condescendiente, o entre comprensiva y complaciente.
En fin, búsquense dos adjetivos con algo de armonía, y se llegará a un punto más o menos parecido.
Con ánimo de aportar al mejoramiento de la vida en pareja, estoy en condiciones de afirmar que, superada la repetitiva práctica sexual, una manifestación en estado puro del amor es el puré. Hacer puré. De papas. Una mujer haciendo puré de papas.
De la energía y entusiasmo puesto en la mencionada tarea, se obtendrá una idea clara de la calidad y cantidad de amor existente en una pareja. He dicho.

24.12.05

Comprar zapatos

Compro zapatos que no necesito. Tal vez compro zapatos que me hubiera gustado tener cuando era chico. Con lo cual, los zapatos actúan como una misteriosa máquina del tiempo. Objetos actuales para satisfacer necesidades tan pretéritas como remotas. Todo un caso.
Sin dudas, un psicólogo no demasiado brillante podría hallar una adecuada interpretación al asunto. Lo pienso un instante; pero entre la interpretación y los zapatos, elijo los zapatos.

23.12.05

Desde lo profundo

La mejor forma de diferenciar un chancho de un elefante es preguntarle al animal hace cuánto que no se baña. Lo que quiero decir es que existen circunstancias en las cuales tienen ventaja las personas superficiales.

Aproximación a la dermatología

1) Es un hongo.
2) Es una bacteria.
3) Es un virus.
Disculpe, pero el doctor tiene todos los turnos tomados hasta el mes que viene.

21.12.05

Legión

Después de haber trabajado una veintena de años en oficinas del planeta tierra, estoy en condiciones de afirmar que la gente que trabaja en oficinas es una basura infecta, casi sin excepción. No debe culparse a nadie; el efecto mencionado se produce independientemente de la voluntad del sujeto. Es la situación, la circunstancia, que lo atormenta, lo aturde y lo aniquila.
Y si bien no es su culpa, tampoco tiene posibilidad de redención. Una vez que la vileza penetra el organismo humano, no tiene cura. Se es malo y punto.

National Geographic

De la prolongada contemplación de programas de televisión que muestran comportamientos, hábitos, y conductas de animales salvajes en su hábitat natural, extraigo multitud de enseñanzas. Una no menor es el concepto de ‘imperativo categórico’, que parece regir todas y cada una de las acciones de las bestias en cuestión. Para ser más claro: el animal actúa cuando tiene hambre, cuando tiene sed, cuando tiene sueño, cuando algo le pica. Podría decirse entonces que es movido por las fuerzas de la naturaleza, y actúa en consecuencia, independientemente de los resultados de sus actos.
Lo que quiero decirle, señorita, es que le toqué el culo movido por fuerzas superiores a mi voluntad y raciocinio. No pude evitarlo.

18.12.05

Para una mayor comprensión del término 'fiduciario'

Si se observa con atención una moneda se verá un círculo de un metal más o menos ordinario, con alguna inscripción en relieve. Por lo tanto, el dinero es mera convención, convicción, creencia. Se cree que algo tiene valor, y entonces tiene valor. He intentado adoptar idéntica conducta con mi persona, más precisamente con mi rostro, pero los resultados no fueron los deseados. Esto no me ha provocado particular frustración o tristeza, más allá de la certeza de saber que nunca habrá monedas con mi cara.

17.12.05

Contra el progreso

Ahora que es posible solucionar la calvicie mediante un artilugio más o menos astuto diseñado por la medicina, me parece que no corresponde. Que no es ‘fair play’.
Un mundo sin la arbitraria dotación inicial de recursos me parece un mundo plagado de nuevas y asombrosas posibilidades. Y no me gusta.

Probabilísticamente hablando

Tal vez la diferencia entre los felices y los tristes sea que existe gente más predispuesta a mostrar los dientes. Tal vez dicha predisposición se deba a la existencia de gente con mejor dentadura que otra. Tal vez entonces la felicidad se logre con una mayor ingesta de calcio durante la niñez. O de flúor. Tal vez.

14.12.05

Para los que siguen buscando

En un viaje en taxi en el día de la fecha, el conductor se refirió al aparato reproductor femenino utilizando la expresión ‘la melenuda’. Son estas cosas las que le dan sentido a la vida, aunque yo no encuentre la manera adecuada para explicarlo en este momento.

Forever otro

Existen algunas tardes de lluvia en las que me gustaría ser pintor, para sufrir por el hecho de no poder escribir lo que siento en ese momento.

Ciencias exactas

El hecho es matemáticamente simple. Al hacer una cosa, uno se pierde la posibilidad de hacer mucho más que una cosa. Para ser más exacto; si decido ir a Barcelona, me pierdo la posibilidad de permanecer en Buenos Aires, junto con la posibilidad de observar a un encantador de serpientes en Estambul, junto con la posibilidad de beber un café espeso en Zurich, junto con la posibilidad de visitar una maltería en Escocia, junto con los miles de etcéteras restantes.
Es entonces fácil de comprender porqué la tristeza cuenta con mayores probabilidades matemáticas que la alegría.
Si se vuelve a reflexionar sobre el tema, también es fácil comprender porqué la matemática no tiene nada que hacer en estas lides.

10.12.05

Ningún trato es justo

Al momento de pagar los impuestos uno acepta el orden establecido de las cosas. Acepta los terremotos y las catástrofes aéreas. Acepta que no es conveniente la ingesta de agua salada, ni la lectura a la luz de una vela. Acepta la multiplicación de los peces y los panes; la importancia del email; y la necesidad que alguien con pistola y uniforme se encargue de recordar, cada tanto, las nociones de lo permitido y lo prohibido a algún insatisfecho.
Al pagar un impuesto entonces, uno se queda con la ligera percepción de haber pagado para obtener algo que le resulta poco satisfactorio. La decepción que sobreviene es similar a la que acontece cuando el par de zapatillas deja de refulgir en el escaparate y pasa a formar parte integrante, por decirlo de algún modo, de nuestros pies.

Cómo ser un aristócrata, primera lección

Tuve que suspender cualquier tipo de viaje en un medio de transporte público. La idea de compartir una actividad con una indiscriminada multitud se me antoja repugnante. Estos módicos raptos aristocráticos son peculiares y entretenidos; aunque para alcanzarlos uno debe recurrir a toda una serie de formalismos y convenciones. Empezando por pagar, claro.

7.12.05

Lejano Oriente

Abandono el café y paso a la ingesta de té por las mañanas. En lo personal el té, si bien no alcanza niveles de repugnancia, me resulta insípido y anodino en grado sumo. Sin embargo, cuando he tenido la oportunidad de observar a un oriental, la angustia y desesperación clásicas se manifiestan en él, por decirlo de alguna forma, de un modo más reposado. El oriental sufre de un modo diferente; más calmo y más elegante. Y yo presumo que es por el consumo de té. Tampoco puedo operarme los ojos.

Con las disculpas del caso

El occidental adulto, una vez superadas las elementales necesidades económicas, cae preso de una honda tristeza. Surge entonces como evidente la necesidad de poseer una tragedia, una pena, una furia, una obsesión que atormente.

3.12.05

Las olas y el viento -sin zucundúm-

Observar el comportamiento de la gente en una playa (arena; mar) es una de las experiencias más peligrosas y traumáticas que me ha tocado vivir. Las consecuencias de tal observación, si bien impredecibles, espero que no resulten irreversibles. Debo confesar que me generaron deseos de trabajar. De ser útil. De hacer algo.

Descubrimientos

He encontrado más significados en un plato de vermicelli con tuco y pesto, que en muchos pasajes bíblicos.

30.11.05

La utilización de la perspectiva

Triunfar y fracasar. El triunfo y el fracaso, alguien mucho más lúcido diría ‘esos dos impostores’, signan cada una de nuestras acciones. Pero lo importante es hacer algo. Hacer algo, cualquier cosa, porque el hombre es una chispa entre dos nadas.

Una de las diferencias entre Sai Baba y yo (remix)

Rocé entre sí, con displicencia, la yema de tres dedos de mi mano derecha. El dedo gordo, el dedo índice, y el dedo medio, para ser más exactos. La chica que se hallaba sentada sobre la cama, en ropa interior, acababa de regresar de un viaje a la India. Se había bañado en el Ganges. Había visitado leprosarios. Había conocido a Sai Baba.
-¿Vas a materializar algo? –me preguntó, señalando mi gesto, mis dedos, mi mano.
-No, es que acabo de comerme un Bay Biscuit, y me quedaron miguitas pegadas –respondí.


*El autor se disculpa por repetir un fragmento. Su manantial, por decirlo de alguna forma, todavía no se ha secado. Pero el fragmento apareció otra vez. Y el autor se volvió a reír. Sí, otra vez.

Yo te explico

Abandonar la adolescencia es abandonar ese estado de perpetua potencialidad; ese delicioso estado en el cual, si bien uno no es nada, podría serlo todo con tan solo dedicarse. El resto de la vida adulta consiste en luchar por la conservación de atributos que nunca se tuvieron.

26.11.05

La mancha

La internet nos muestra de manera apabullante el superlativo valor de la información en el mundo moderno. Algo que llega a todas partes. Algo que no puede ser detenido por el burócrata de turno. Una mancha de conocimiento que se derrama y nos da la posibilidad de saber más, de entender más, de ser mejores. También uno puede bajarse unos videos pornográficos tan deslumbrantes como esclarecedores.

Aceptaciones

Las circunstancias en las cuales me he sentido en ridículo son tantas, que el ridículo ha pasado a ser, podríamos decir, mi segunda piel. La aceptación de cualquier circunstancia adversa genera, tras la tristeza inicial, una sensación placentera. Algo muy parecido al confort.

24.11.05

Tristitia

Cuando voy a correr por el parque, a la mañana temprano, las chicas de quince que se dirigen al colegio me observan como a un animal perteneciente a una especie diferente.
Cuando uno debe esforzarse por la conservación de un atributo, es porque lo ha perdido.

Grandes dudas

Desde los tiempos más remotos se discute la existencia de Dios. Sin esta pregunta, tal vez, no existiría aquello que fuera dado en llamar ‘filosofía’. Alguna de las respuestas más lúcidas, o al menos más aceptadas a la hora de avanzar en la cuestión es ‘si Dios no existe, entonces todo está permitido’.
Con el único ánimo de aportar al debate yo diría ‘si Dios no existe, entonces los alimentos dietéticos no tienen sentido’.

19.11.05

Variaciones sobre 'a cada chancho'

A cada chancho le llega su Le Corbusier.

La clave, o una de las claves

La ley económica de los rendimientos decrecientes (aquello de que el segundo vaso de agua te dará una satisfacción inferior al primero) es algo tan terrible y permite clarificar tantas cosas, que no comprendo se permita su divulgación en cualquier libro de texto que verse sobre la materia.

16.11.05

El artista

Mucho se ha discutido sobre si el artista debe ser juzgado por su obra o su vida. Entiendo que el debate es un error. El artista debe ser juzgado (y apreciado) como un sujeto que ha elegido no trabajar. Tamaña muestra de lucidez merece mi consideración y respeto. La obra y la vida carecen de importancia.

En una película malísima

Recuerda, muchacho, que las mujeres quieren exactamente lo mismo que nosotros, sólo que quince minutos más tarde. Por lo tanto, si eres capaz de aguantar veinte minutos, tendrás a la chica persiguiéndote los últimos cinco.

*El autor se sorprende, una vez más, al descubrir que hay algo para aprender casi en todas partes.

12.11.05

Memorias de un cocinero

Las profesiones que implican la expresa atención de las necesidades de un cliente (de un cliente que manifiesta sus necesidades a viva voz), generan en quien las practica curiosas virtudes de carácter como el respeto por la autoridad; la abnegación; la mesura; la piadosa comprensión de las necesidades del prójimo; la humildad.
También, a veces, una ínfima gota de rencor o resentimiento.
Si habré escupido ensaladas de frutas...

Energía

Si un ser humano de edad adulta del sexo masculino decide no tener actividad sexual de ninguna especie, pongamos, por un plazo de 180 días corridos, verá como su cuerpo se dota de una notable reserva extra de energía que puede ser aplicada para lograr más y mejores resultados en cualquier otra disciplina.
También notará cómo su mirada se vuelve acuosa, y cómo la esclerótica de sus ojos pierde algo del blanco níveo, trocando en un marfileño matiz.
En definitiva, notará cómo se le ha subido la leche a los ojos.

9.11.05

Refutaciones

Me pasé la mañana comiendo avena de un cuenco, como un caballo. Pero no logré relinchar de la manera apropiada, por más que lo intenté.
Esto viene a refutar a los que dicen que uno es lo que come.

Sin teoremas

La mejor forma de descubrir si alguien es un genio es observarlo tomar un café en un bar. Si su genialidad no asoma en ese acto, es sencillamente porque no la posee. Ahora bien, ¿cuáles son los síntomas que debieran observarse para llevar a cabo la mencionada contrastación empírica? En verdad, no lo sé. Tal vez me faltó aclarar que es preciso que el observador también sea un genio. Y debo admitir que esto complica aún más las cosas.

5.11.05

Capacitarse

Estaba cenando en un restaurante cuando ingresó un matrimonio bastante mayor. El hombre pidió un vaso de vino. La mujer pidió una porción de queso y dulce. El dulce era de membrillo.
Pasó un rato. El hombre bebía su vaso de vino, mientras la mujer comía. Hablaron unas pocas palabras. Al final, la mujer le dio al hombre un cuadradito de queso y dulce pinchado en el tenedor. El hombre lo probó con satisfacción. Pagó, y se retiraron. Los vi alejarse caminando, del brazo.
Y todavía existe gente que hace postgrados.

Otra forma de ver las cosas

El hombre que toca el piano en el bar, toca mal. Es una maldita alimaña aporreando las teclas de una manera absurda. Es un animal primitivo, descifrando un instrumento cuyas propiedades desconoce. Es una aberración teórica. Es un error. Es el fracaso. Es la impericia elevada a un curioso pedestal.
Sin embargo, el hombre que toca el piano en el bar del hotel, tiene una misión. Y en lo que a mí respecta, eso lo redime.

30.10.05

Es sólo rocanrol

Si tuviera la edad apropiada, y los conocimientos técnicos pertinentes, armaría una banda de rock. El objetivo de tal accionar sería tan solo bautizar a la banda con el nombre de ‘El último canapé’. Entiendo, después de mucho cavilar, que el nombre es perfecto, y que una banda así denominada alcanzaría un éxito rutilante. Todo lo demás, relativo al proyecto, se me antoja irrelevante.

29.10.05

El invento

El verdadero gran invento del mundo moderno no es la computadora. No. Ni la penicilina. Ni el avance en las comunicaciones, del teléfono para acá, en cualquiera de sus formas. No, tampoco. El invento más revolucionario y significativo del mundo moderno es la puerta. La puerta, de madera, con su manija, su cerradura y su llave.
La puerta es la que divide el adentro del afuera. Con todo lo que eso conlleva. Con todo lo que eso implica. Me atrevería a decir que cuando se procede a la apertura o al cerrado de una puerta, se está llevando a cabo un acto de proporciones épicas. Insisto, abrir o cerrar una puerta es un acto casi mágico. Vayan y prueben.

Mi lugar, tu lugar, nuestro lugar

Cuando alguien, en medio de una discusión, me dice que ‘puede ponerse en mi lugar’, no le creo. Si pudiera ponerse en mi lugar, jamás diría eso. Yo, que suelo estar en mi lugar, ni considero la posibilidad de ponerme en el lugar del otro. Mi lugar me parece más divertido, independientemente del resultado.

26.10.05

Voluntad

Veo con especial claridad la siguiente relación. La satisfacción que experimenta el occidental clásico en el ahorro de dinero, es similar a la que practica el hindú al sublimar la eyaculación. Existe, aunque me resulte difícil expresarlo con palabras, una peculiar satisfacción en contener la eyaculación, así como existe una peculiar satisfacción en contener el gasto.
La motivación de reprimir de manera temporaria estos impulsos está unida en algún punto. Sin embargo, el observador atribuirá tal conducta, en un caso, a una búsqueda de elevación de ribetes místicos, y en el otro, a la más ramplona tacañería.
Para finalizar, podríamos decir entonces que el observador tampoco entiende un pepino.

22.10.05

El concepto de 'vasos comunicantes'

El concepto de ‘vasos comunicantes’ me parece de especial relevancia tanto a la hora de estudiar el aparato circulatorio del cuerpo humano, como si se analizan los espectaculares avances tecnológicos que posibilitan el riego de zonas desérticas.
El concepto de ‘vasos comunicantes’, también, me hace pensar en un sujeto sosteniendo dos vasos sobre sus respectivas orejas, aunque no alcanzo a dilucidar con exactitud el porqué de tal acción.

Maquillaje

No consigo entender el maquillaje. Alguien que de manera consciente decide ocultar al público en general, lo que deberá exhibir en privado a quien considera importante, se me antoja como mínimo contradictorio.
En lo personal, prefiero como conducta exhibir la verdadera alimaña que soy al ocasional interlocutor, reservando alguna mejora o sorpresa, si la hay, para el ámbito privado.

19.10.05

Leyes naturales

La capacidad espermática en el varón adulto se regenera. Quiero decir, con dificultades, que la misma se utiliza y el cuerpo humano, de alguna manera, se encarga de volver a crearla. La imagen que viene a mi mente es la de una fuente, un surtidor, un pomo, que se utiliza y vuelve a ser llenado.
No ocurre lo mismo, según informan los tratados médicos, con la capacidad neuronal. El tejido neuronal, parte constitutiva por excelencia del cerebro humano, no se regenera. Se utiliza, se gasta, y no está más.
De los conceptos vertidos surge que uno puede mantener relaciones sexuales con cuanta gente quiera. Ahora, llegado el momento de sentarse a pensar con alguien, es menester volverse mucho más selectivo.

15.10.05

Oigo voces

A través de las manifestaciones climáticas, la naturaleza misma parece querer decirnos algo. El frío lastimando la piel del rostro de una niña que va a la escuela; la lluvia saludando a la tierra sedienta; el granizo quejándose sobre los techos de los automóviles; el tierno calor de una mañana de primavera; el sol abrasador sobre la calva de un anciano que desanda con lentitud el sendero de un cerro.
O tal vez la naturaleza no quiere decirnos absolutamente nada. Tal vez haga frío y haga calor de vez en cuando, y eso sea todo, vamos.

La vida es música

La guitarra como instrumento es un verdadero prodigio de la música. De esas seis cuerdas el ducho intérprete sacará una peculiar policromía de sonidos capaces de endulzar el alma.
Además, si se observa con atención, la guitarra posee un agujero en su centro, y su contorno semeja las curvas de una mujer. Esto puede resultar de extrema utilidad si, por ejemplo, el ducho intérprete se siente solo.

12.10.05

Para ver televisión

Los programas de televisión que para mí tienen sentido, son de dos tipos.
1) Programas donde alguien cocina. De manera más específica, entonces, programas de cocina. Ver a alguien batiendo una crema, amasando, derramando chocolate o aceite de oliva, es fantástico. Los sonidos de la cocina, y los sabores que evocan, generan beatitud en el espectador. Lo hacen sentirse bien, relajarse, y dormir mejor.
2) Programas donde se sigue la vida de animales en su hábitat. Ver a un leopardo comiendo, o a un rinoceronte corriendo, o a un cocodrilo esperando. Ver sus conductas bien equivale a dos o tres años de estudio de alguna ciencia, por ejemplo: filosofía, a nivel universitario.
Y el resto nada.

8.10.05

Lecciones de la selva

El safari estaba resultando mucho más agotador de lo que yo esperaba. Y los tigres que habíamos ido a buscar, con el único afán de retratar la magia en extinción, no estaban en ninguna parte. Como si los tigres se negaran a colaborar, eso parecía. Ya iban tres días y nada, ni una foto que valiera la pena. Las fotos de jirafas masticando y de hipopótamos bostezando ya no le interesaban a nadie.
Agazapados en el follaje, aturdidos, transformados en una mezcla de sudor y mosquitos, esperábamos mientras el entusiasmo se evaporaba como cualquier otro líquido puesto a hervir.
De los tigres, nada.
De pronto, en un claro a escasos metros de nuestras cámaras, se desató un griterío infernal. Chillidos endemoniados capaces de enloquecer a un monje tibetano.
Monos. Cientos de monos. Monos de tamaño medio, con cola, con dientes, con agilidad inconcebible, chillando, peleando.
El matrimonio de suecos se cubrió la cabeza con las manos; la mujer lloraba, y su marido no sabía qué hacer para consolarla, además de no poder ocultar su propio pánico.
El americano se aprestó a tomar fotografías, ya que, dijo, el chillido de los monos delataba la presencia de los tigres. Digo ‘los tigres’, y no ‘el tigre’. Dijo que estaba claro que eran más de uno.
Ingrid, la antropóloga austriaca, inició un curioso discurso respecto a la particularidad semiótica en los monos adultos. A cómo funcionaban de manera similar a una sociedad organizada. A sus códigos secretos. Sacó un grabador y sostuvo un micrófono en alto.
El grupo, todos nosotros, permanecíamos en un estado de tensión insostenible.
Miré a nuestro guía. Osabi, sentado contra el tronco de un árbol, encendió uno de sus cigarrillos caseros y dio una larga pitada. Una araña caminaba sobre su pie desnudo, pero su pie desnudo era una compleja maquinaria diseñada para caminar por la selva, y la araña era apenas una irrelevancia más del camino.
Le pregunté, con una corta seña, qué pasaba. Tal vez era el momento de buscar resguardo y abandonar la cacería.
Nada, no pasa nada, dijo. Más monos que bananas, dijo, y me pareció que sonreía.

Complicado

Cuando el canon personal se convierte en dogma, entonces el individuo con características extraordinarias está destinado a asumir funciones de liderazgo. Y pierde toda utilidad en el plano de verdadera relevancia.

¡Bú! Manual del susto

La utilización de un trozo de correa de persiana, prolijamente anudada, como eficaz sustituto de la tradicional corbata, provocará de inmediato estupor y zozobra entre los colegas de oficina. La relativa facilidad para escandalizar al hombre común, le quita casi toda la gracia al procedimiento.

5.10.05

Dermatitis versus la otra opción

El dinero, si se me permite la analogía, debe ser entendido como cualquier otro analgésico de uso externo. En tal sentido, su uso indebido puede provocar manchas o picazón. En cualquier caso, nada grave.

1.10.05

A la derecha de John Wayne

Con cierta regularidad, se conocen reclamos de reducidos grupos de aborígenes respecto a territorios que les pertenecen y que, según sus propias manifestaciones, les fueron quitados en tiempos arcanos.
Entiendo que tienen razón. La tierra de sus ancestros les debe ser devuelta. De inmediato. Tal vez, me animaría a decir, con alguna condición. Como prohibirles el uso de la televisión, el teléfono, y cualquier vehículo a motor, por ejemplo.

Te llevo bajo mi piel

Quien se hace un tatuaje desea, más allá de todo preconcepto o juicio de valor de quien observa, decirnos algo. Ese particular medio de expresión se remonta a culturas primitivas desde tiempos remotos. Despojado del juicio de valor en lo relativo al hecho estético, hay allí un mensaje de una potencia tal, que se escribe sobre el propio cuerpo, me aventuro a opinar a falta de otra posibilidad expresiva.
Y me sorprende, aún sin ser un entendido en la materia, no haber visto nunca un tatuaje que diga ‘soy un pelotudo’.

Estilo

Dame un peso, loco. Copate con la villa.

*El autor desea hacer notar que el único valor agregado que puede aplicar el mendigo, a la hora de ejercer su actividad, es el estilo, la forma, el modo. Asimismo, el autor desea dejar sentado que accedió a entregar un peso al intérprete del peculiar pedido, y esto no se debió a un deslumbramiento y/o fascinación por la original utilización del lenguaje. El sujeto estaba armado con un cuchillo, y dispuesto a usarlo.

29.9.05

Pilar

La propiedad privada, y solamente la propiedad privada, es el verdadero pilar del capitalismo, y con ello de la civilización occidental. El resto son construcciones teóricas; devaneos intelectuales; abstracciones.
Acerco un ejemplo con el único ánimo de clarificar la cuestión. Si me tocás el auto, te mato.

24.9.05

Contra las fotos

Aquel que saca una foto lo hace, entiendo, intentando congelar un instante del tiempo. En tal sentido, comete un severo error.

Góndolas sin Venecia

He comprendido, no sin dificultad, la estrategia de los supermercados. El bombardeo de una multitud inaudita de productos genera un efecto similar al de un electroshock en la mente del consumidor. Queda entonces el sujeto convertido en un rematado imbécil, incapaz de recordar qué verdaderas necesidades lo llevaron hasta allí.

Para ser más exactos

El fenómeno bautizado, de manera tan tremenda como trágica, ‘globalización’, me remite de inmediato a pensar en aquello de ‘mal de muchos, consuelo de tontos’.
Lo que quiero decir es que la globalización me importa un carajo.

21.9.05

Si hay vida en Marte

Anuncian los noticieros que hay vida en Marte. Es un hecho. Hacia ese planeta se dirigirán las próximas naves diseñadas por los más prominentes científicos terráqueos.
La única inquietud que puedo manifestar al respecto es que me gustaría saber si es verdad que los marcianos cogen con la mano. Como decían mis compañeros de la escuela primaria.

17.9.05

Al natural

Los animales generan en mí, sin excepción y sin dudas, mucha más ternura que los seres humanos. Tal vez esto se deba a que enfrentan sus angustias existenciales sin la posibilidad del psicoanálisis.

Plan C

En la seducción, y esto ha sido dicho infinidad de veces, es mucho más importante sugerir que mostrar.
También el ingenio humano inventó la luz eléctrica, que puede ser apagada sin ninguna dificultad.

15.9.05

Fauna -sin flora-

Llevo al zoológico a mis sobrinos. El tigre luce, cómo decirlo, desteñido; tal vez sea ése su atributo distintivo. El elefante nos mira. Lo piensa. Nos vuelve a mirar. De verdad quiere hacerlo, pero parece carecer de la energía necesaria para levantar la trompa. La jirafa tiene un inocultable problema en las cervicales. El oso está gordo y tuerce la cabeza tratando de averiguar quién de todos los que miran será el que lo ayude a pelar sus manzanas. El hipopótamo tiene los dientes podridos.
Mis sobrinos me miran (soy el que compra las galletitas y merezco algo de respeto). Aguardan alguna reflexión.
Como en cualquier oficina, digo con amargura. Como en cualquier oficina.

11.9.05

10.9.05

El fenómeno

Se me informa, sin caer en precisiones ni otras banalidades, que más del 70% del cuerpo humano es agua. En mi caso personal, estoy dotado de una extraña cualidad del organismo, ajena a mi voluntad, que se empeña en transformar el agua en grasa.
Solicito / reclamo ser entonces estudiado como un fenómeno científico a la altura del mapa genético y los agujeros negros. O que se me asigne una dieta, no demasiado truculenta, que funcione. De inmediato.

Baco

Mucho se ha dicho y escrito respecto a cómo debe degustarse un buen vino. He alcanzado a ver programas de televisión enteros destinados a tal fin. Así uno aprende no sólo la diferencia entre un rubí y un rojo intenso, sino también porqué el sol de Napa Valley es distinto al de Melbourne. Se conoce el roble y su influencia, que tiene desde fanáticos furiosos hasta escépticos confesos. Se percibe la vainilla, el chocolate, la mora, los taninos.
En lo personal, y con ánimo de compendiar experiencias y permitir al neófito avanzar en tan largo camino, me permito sugerir un método que puede resultar tan bueno como cualquier otro.
Quite el corcho de la botella, en lo posible, antes de beber.

7.9.05

Experimentos de carácter confidencial

El experimento que nos ocupa se detalla a continuación.
1) Consiga una caja de fósforos. Los fósforos deben ser largos. La marca aconsejada –tal vez la única –es ‘tres patitos’.
2) Encienda un fósforo.
3) Sostenga el fósforo por un extremo usando sólo los dedos pulgar e índice.
Aquí comienza ‘el corazón’ del experimento. El mismo consiste en lograr que el fósforo no se apague por el mayor lapso de tiempo posible.
Se puede inclinar y/o mover el fósforo en cualquier dirección. Se puede soportar que a uno se le quemen la punta de los dedos.
4) El fenómeno debe cronometrarse. Si se está solo, se debe manipular el cronómetro con la otra mano (la mano libre). Si se está con otra persona, el encargado de cronometrar el experimento será la otra persona.
5) Se puede repetir el experimento cuantas veces quiera, intentando mejorar la marca.
6) Descanse.
7) Ahora, reflexione sobre la naturaleza del experimento.
8) Piense sobre la importancia del experimento.
9) Analice la utilidad y las implicancias del experimento.
10) Si no encuentra usted nada para decir sobre los puntos 7), 8), y 9), está bien. No se aflija.

3.9.05

Yellow Submarine

‘El sueño terminó’, dijo John Lennon, allá lejos, alguna vez, anunciando el final de los Beatles, y anunciando al mismo tiempo muchas otras cosas, ya que se trataba de un verdadero ícono musical que dejaría grabada su impronta, me atrevería a decir, para siempre. Uno podría arriesgar, sin temor al escándalo, que el mundo occidental, antes y después de los Beatles, es diferente.
También resultó John Lennon quien dijera ‘alcanzáme la sal’. Se lo dijo a Yoko Ono, durante una cena.

Pérdidas musicales

Admiro y envidio lo indecible a todos aquellos que saben tocar un instrumento. A mí la música me fue negada. No estoy dotado, ni fui instruido, y de esa triste combinación nada puede surgir en la materia.
La música, ah, la música.
Sin embargo, cuando veo a esos ángeles cargando sus contrabajos y sus saxofones en cualquier medio de transporte público, diviso ante mí un minúsculo alivio. En mi caso particular, existen oportunidades donde a duras penas consigo cargar con mi birome.

Secretas intenciones

En los bares, sin excepción, las mujeres que se encuentran acompañadas por un representante del sexo masculino, se dedican a observar, de manera descarada e indolente, a cualquier otro varón adulto. Esas mismas mujeres, en caso de hallarse sin compañía, se negarán de manera ferviente a mantener contacto visual con cualquier sujeto presente.
Podría deducirse que la mujer, sintiéndose protegida, se anima a contemplar el mundo que la rodea.
También podría deducirse que su secreto anhelo es romperle las pelotas a su compañía.

29.8.05

Terapia de shock

Nadar en el mar, de noche, desnudo/a, permite entender, aunque preferiría recurrir al término 'vivenciar', la fragilidad de los piolines que sostienen una vida. Una vez hecha la experiencia, disciplinas como el psicoanálisis o el 'step' quedan severamente devaluadas.

28.8.05

El difícil arte de la diplomacia

Las categorizaciones son inútiles de nacimiento. Su propia subjetividad las aniquila. Tomemos el bien y el mal, por ejemplo. Sería difícil, sino imposible, ponernos de acuerdo. Lo justo y lo injusto, sin ir más lejos, nos conducirá a un dilema insoluble. La fealdad y la belleza; tal vez allí logremos acercar posiciones.
Su mujer está bárbara, señor embajador, si me permite el comentario.

27.8.05

Sado, maso, paso

En la barra de una pizzería un hombre come una porción de pizza. Ha dejado atado a su perro (dos orejas, cuatro patas, pelo, cola) a un poste, en la vereda.
El perro aúlla, gime, se desespera. Su dueño lo mira mientras saborea su pizza. Hay contacto visual entre ellos. Cuanto más sufre el can, más se relame el dueño. La escena se hace difícil de tolerar. Alguien debería matar a ese hombre.
Concibo una salida algo menos heroica. Abandono mi ingesta, y adquiero una porción de pizza flamante. Salgo a la calle, me arrodillo y se la obsequio al perro. Soy noble. Soy bueno.
El perro deja de quejarse y me observa. Luego, fastidiado, rechaza el alimento.
El relato, pueril e imbécil en proporciones difíciles de discernir, está dirigido a todos aquellos que dedican horas y horas a opinar sobre relaciones de pareja; aquellos que analizan, que dan consejos.

No me interrumpan

Saber que voy a morir me genera un profundo fastidio. La imposibilidad de seguir quejándome...

25.8.05

Ciento cincuenta y tres mil maneras de ser inútil

Tal vez el único objetivo del trabajo sea afianzar la personalidad de aquel que lo practica. La monótona y sucesiva repetición de una actividad termina por hacer que un sujeto crea que existe, además de cumplir algún rol específico en el planeta que habita. Esta percepción es falsa, además de constituir la parte ‘feliz’ del asunto. Si el sujeto en cuestión en verdad hubiera sido puesto sobre la faz de la tierra para llevar a cabo lo que hace la mayor parte del día, debería matarse de inmediato. Por imbécil.

Con calma

La lectura es la actividad ideal para la espera. Y el ochenta y siete por ciento de la vida es esperar.