20.1.24

Pomadita


Todo lo que escucho son calamidades. La gente habla de catástrofes aéreas, de niños mordidos en el rostro por famélicos dogos, de un cáncer que se masticó a alguien como si fuera un muñequito de hojaldre. Alguien le cuenta a alguien que otro alguien fue atropellado por una camioneta cargada de heladeras o vaquillonas, alguien tiene un sarpullido por comer camarones mezclados con dulce de batata, alguien tiene el pito verde por coger con una negra de una tribu africana, alguien quedó en medio de un terremoto y vio cómo la tierra se tragaba su ciclomotor recién comprado, alguien estaba colgando la ropa en la terraza y un halcón le picoteó un ojo.
Y así seguimos mientras vemos cómo se nos acaba el frasco de mermelada de la vida, con el único consuelo de saber que al resto de los mortales también les va para el culo, los choca una nave espacial, se les quema el televisor, quizás los pica una araña.

9 comentarios:

Beauséant dijo...

Pero.. al menos les pasa algo, ¿no? Una buena historia que contar a la vuelta de la oficina... los que salen vivos al menos, contar historias estando muertos se complicad un poco. Pero la monotonía, la monotonía a veces parece peor que la muerte, ¿verdad?

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es lo que se llama Mal de muchos, consuelo de tontos.

J. Hundred dijo...

*beauséant! tengo algo malo para decirle. la monotonía es la muerte, así como usted dice. y después puede pasar, ante alguna catástrofe, ante alguna desgracia de cualquier índole, que el único anhelo sea, bueno, que todo vuelva a ser tan malo como antes. saludos.

*el demiurgo de hurlingham! absolutamente. de hecho el título del texto era ‘mal de muchos’. pero después me dieron ganas de ser original, así me va.. saludos.

Alberto Arenas dijo...

"Ante alguna catástrofe, ante alguna desgracia de cualquier índole, que el único anhelo sea, bueno, que todo vuelva a ser tan malo como antes"
La verdad que esa frase me recordó varios episodios de mi vida que, paradojicamente, no me gustaría recordar.
Aquello de, mejor malo conocido... vio?
Le envío un gran saludo!

J. Hundred dijo...

*alberto arenas! cuando malo pero conocido empieza a parecer un trato justo, ahí te quiero ver. saludos.

Frodo dijo...

Le cuento una calamidad que enlazo con lo que veníamos hablando de su anterior suceso: hace unos veintitantos años supe tener una buena banda de amigos, nos juntábamos a comer asados, tomar birra o vino, y luego salir por lo general a recitales o antros rockeros. Había varios que escuchaban mucho punk (a mi de punk me gustan mucho los Clash, pero cuando ya no se ponen tan punks en lo musical... allá por London Calling o Sandinista). La cuestión es que en esas épocas escuché todos los discos de Flema, Ramones, A77aque, Sex Pistols, Violadores, todo el anarco-punk gallego -vasco-.... y por supuesto esa canción de 2 minutos que me envió muy amablemente.
Ese mundo ya lo perdí, esa es mi calamidad.

Abrazos

J. Hundred dijo...

*frodo! estimado, no sabemos muy bien para dónde hay que seguir. y después aparece la claridad absoluta que no hay adónde volver. siempre recuerdo aquella bellísima historia del filósofo de la corriente minguitotinguiteliana, el señor ruggeri oscar. la hago corta, para no aburrir. el tipo en una oportunidad pierde argentina con brasil, y el 9 de brasil, que no sabemos el nombre, lo gasta mal. sucedido el hecho, da la casualidad que ruggeri jugaba creo en el logroñés, y en un partido de la liga de españa juegan contra un equipo, y el 9, chachán chachán, era ese nueve de brasil. ruggeri, ya en el túnel, se acerca al 9 y le dice ‘qué hacés, loco, no sabés cómo te voy a pegar hoy, hoy te arruino mal’, y así. el 9 de brasil, jugando para ese equipo español, parecía un poco preocupado por la situación.
comienza el partido, y ruggeri en la primer jugada lo cruza al 9 con una patada descomunal, no iban ni dos minutos de partido. la patada es tan contundente, tan certera, que al tipo, al 9, lo tienen que sacar en camilla del campo.
y mientras se lo están llevando, ruggeri se acerca a la camilla, se inclina sobre el jugador y le dice al oído ‘pará, no te vayas, que todavía no te pegué’.
y esa frase a mí me parece que viene al caso, y por eso le conté, con todas mis dificultades, esta precaria anécdota. saludos.

Frodo dijo...

Es el mismo filósofo que protagonizó esa jugada en que si (¿Trotta?) no le avisa a Chilavert todavía estaría en el hospital, con el consiguiente beneficio de la política y el pensamiento sudamericano.
El otro cuervo con pinta de actor italiano de spaghetti wester, el Bambino Veira, declaró luego que en ese mismo momento en que lo sacó de la cancha lo abrazó... y sentía que estaba abrazando a la bomba atómica.

J. Hundred dijo...

*frodo! hay momentos que, vistos en retrospectiva, uno comprende que son verdaderos cruces de camino de la historia. donde si las cosas hubieran sido diferentes bueno, realmente, todo hubiera sido diferente. como si sacaste a bailar lento a esa chica de la primaria, sexto grado, y te terminaste casando con esa dulce niña que se transformó en ese absurdo hipopótamo roncador, y ahora entendés que había que sacar a bailar, en el mismo baile, a la chica de al lado que te iba a decir que no y la vida continúa.
la patada de ruggeri a chilavert, de haberse concretado en toda su fantástica dimensión, podría haber tenido todo tipo de consecuencias, para los participantes desde ya, y para argentina como nación y su destino geopolítico. en cualquier caso, el evento no alcanza ni de lejos la importancia de cuando el gordo casero que ya no era ni el 2% del gordo casero vaya uno a saber por qué tipo de medicamentos por decirlo así, le dice a majul ´a vos te aprietan los huevos y ves mandelas por todos lados’. porque si en ese momento, esa ranura de tiempo que dura apenas un instante, cuando el gordo se para justamente para irse del estudio, bueno, teniéndolo a majul a escasos centímetros, lo que equivale decir a su alcance. si en ese momento el gordo lo pone, al horrendo caniche toy de majul, si lo sentaba de una piña de una en horario central por televisión, si la cámara alcanzaba a tomar a un majul tirado en el piso quizás con un diente roto o aturdido por el tortazo. ahí sí que la argentina torcía su destino. pero no se dio mi viejo, como cuando batistuta pega el tiro en el palo contra holanda en el 98. no se dio y así estamos. saludos.