10.10.20

Todo se va a arreglar


–Pensé que te podía encontrar acá –dijo ella.
–Sí –dije yo. Terminé la medialuna de un bocado, tomé un sorbo más de un café con leche ya tibio. Era temprano, hacía frío.
–Fue pura intuición –dijo ella–. Pensé ‘me siento por un rato, nada más, lo espero. No debe haber ido muy lejos’.
–Sí –dije–. Es algo que me pasa, no lo puedo manejar.
–Sé que estás abrumado –dijo ella. Me acarició, apenas, un costado de la cabeza, como rozando mi cabello con dos dedos. Había ternura en ese gesto–. Pero todo se va a arreglar. Estoy yo, están los chicos. A veces uno no encuentra cómo seguir o le parece que no puede más, pero hay que hacer una pausa. Las cosas se acomodan.
–Es muy difícil –negué apenas, tuve un acceso de llanto que pude sofocar a la altura de la garganta y se fue apagando como el gemido de un animal herido–. A veces es todo tan difícil.
–Sí –dijo ella, la mirada enrojecida, se notaba que había llorado–. Pero quiero que vuelvas. Te estamos esperando, todos.
–Bueno –dije–. Quiero estar solo un rato. Voy a dar una vuelta al parque, quiero fumar un cigarrillo. Después voy.
–Está bien, va a estar todo bien –dijo ella. Me dio un beso encima de una mejilla, más cerca del oído que de la mejilla, y salió del bar secándose las lágrimas con el antebrazo de su gastado pulóver.
Llamé al mozo para pagar.
–Disculpe –dijo una mujer desde otra mesa a dos metros de distancia–. No pude evitar escuchar. Lo felicito, no importa lo mal que uno pueda estar en determinado momento. Siempre está la familia que nos va a dar fuerzas para luchar. Siempre vamos a encontrar motivos para seguir.
–Por supuesto –dije–. Aunque no conozco a esa mujer. Creo que está internada en un hospital de por acá, la he visto pidiendo en la calle.

6 Comments:

At 7:46 p.m., Blogger José A. García said...

Nada peor que la gente que se mente en las conversaciones ajenas.
Como si la vida ya no fuera una mierda insoportable como para además tener que aguantarse lo que otros quieren opinar sobre lo que no les preguntó y no les importa.

Saludos,

J.

 
At 12:23 p.m., Anonymous Alberto Arenas said...

Lamentablemente tuviste la mala fortuna de encontrar ese sentimiento, esa dulce contención en una extraña (y loca) mujer.
Me quedé atrapado en el pensamiento de cuán dichoso sería aquel que fuera destinatario de esa actitud proveniente de su pareja real.
Un placer como siempre Hundred, visitar estas precarias y relajantes playas.

 
At 9:44 a.m., Blogger J. Hundred said...

*josé a. garcía! la vida es una mierda insoportable, decimos nosotros. del inconveniente de haber nacido, diría cioran. lo saludo.

*alberto arenas! lamentablemente.com, así se podría llamar un magnífico website. lo saludo.

 
At 8:13 p.m., Blogger José A. García said...

Ciran hablaba de lo malo de la existencia viviendo en el "primer mundo", de haber nacido en a América Latina, o en África, se hubiera callado y tenido que trabajar como el resto de nosotros.

Saludos,

J.

 
At 6:48 p.m., Blogger J. Hundred said...

*josé a. garcía! estimado, creo que andar dando vueltas por rumania en la década del 40 no debe haber sido un paseo por el bosque. igual nada se compara con vivir en argentina, como decían en titanes en el ring: esto es para profesionales, no lo intenten en sus casas. lo saludo.

 
At 6:22 p.m., Blogger José A. García said...

Te devuelvo la o que me llevé del Cioran anterior.

"Siempre nos quedará París."
Hasta que los hijos de los africanos no reconocidos como ciudadanos de pleno derecho de la república lo caguen incendiando.

Saludos,

J.

 

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