20.6.21

Tengo mil boomerangs


Me pasó algo extraño. La verdad que no pasó de una sola vez, de un saque. Fue pasando pero yo tardé en darme cuenta. Estaba distraído tratando de pagar el gas o de lavarme los dientes, de mantenerme con vida por decirlo de algún modo. Tardé en juntar los pedazos.
Pasa que alguien me perjudica. Ponele, alguien en el trabajo me traba un ascenso, o me complica la vida porque sí, porque tiene ganas. Y a mí eso me molesta, claro, me enfurece. Al poco tiempo llego un día a la oficina y alguien dice ‘¿Viste lo que le pasó a Garfagnoli? Estaba tomando sol en el jardín y lo picó un escorpión. Está internado hace tres días, no creen que se salve’.
O ponele que invito a salir a una chica y me dice que no, que no quiere salir conmigo ni con la cara de boludo que tengo, de ninguna manera. A la semana me entero que se enfermó de brucelosis comiendo en una parrillita de Palermo, o que la atropelló un ciclomotor y se rompió la columna en diecinueve pedazos.
Cuando me di cuenta, cuando detecté la relación, lo que te estoy contando. Que a la gente que me lastima, la gente que me perjudica, la gente que me hace daño, le empiezan a suceder desgracias, bueno, la verdad que me preocupé. Me considero una buena persona, tengo lo mío por cierto, como todos, pero creo que uno no debe desearle el mal a nadie. Lo mejor en la vida es hacer un ejercicio de rendición, así lo podríamos llamar. Aceptar lo que te pasa como si fuera ajeno a tu voluntad por la sencilla razón que es ajeno a tu voluntad, lo que te pasa no puede ser modificado porque ya te pasó. Vos entrás al partido cuando lo que te pasó ya te pasó, llegás a la fiesta cuando están cagando a piñas al disc-jockey por decirlo de algún modo. Pero si a la gente que me fastidia le suceden cosas horribles quizás haya una velada intención en mí, un oculto deseo, y creo que eso me transformaría sin demasiados atenuantes en una alimaña de pantano, una basura inmunda.
Sí, ya sé, ahora me vas a decir que no escribo tan mal, pero a mí no me sirve. Qué sé yo, tené cuidado.

4 Comments:

At 12:02 a. m., Blogger Frodo said...

Es su escrito más cínico. Lo felicito desde lo más hondo de mi corazón.

Veo que conoce el chiste del tipo que encuentra su boomerang viejo y quiere deshacerse de él

Abrazo desde el conurbano (primer cordón)

 
At 9:23 a. m., Blogger J. Hundred said...

*frodo! siempre recuerdo que alguien, algún twittero supongo, refiriéndose al conurbano dijo ‘el congo urbano’. qué preciso, qué correcto. saludos.

 
At 3:28 p. m., Blogger El Demiurgo de Hurlingham said...

Si fuera cierto, serías un demiurgo. Más avanzado que yo.

Aunque a la chica que te dijo que no, para que fuera una represalia por eso, tendría que haberle pasado otra cosa, como que se le filtraran las fotos íntimas de ella, por alguna red social. Y que se haya hecho viral.

Y hay gente que no te conoce, a la que le pasan cosas desagradables.

Y sí, creo que escribís. Y te he regalado tanto mis comentarios como mi silencio escrito.

Saludos desde el conurbano.

 
At 12:32 p. m., Blogger J. Hundred said...

*el demiurgo de hurlingham! a cada entropía le llega su neguentropía. no, por decir algo. respecto a que hay gente que no me conoce y también le suceden cosas malas, la explicación es de lo más sencilla. quiere decir que si me conocieran me perjudicarían. es como cuando alguien, pongamos un niño, dice ‘por qué me pegaste?’. por nada, fue un cachetazo preventivo, así se lo conoce en el ámbito de la pedagogía. saludos.

 

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