10.8.19

Reacción natural


Te aclaro desde ya que lo mío no son, nunca fueron, las ciencias sociales. Por eso disculpame si se me escapa algún término técnico, algún detalle. Tampoco sé muy bien qué es lo mío, pero dejemos eso.
Lo que hizo Pavlov, lo genial y revolucionario que descubrió el tipo a través del estudio científico de los comportamientos, su experimento más conocido, fue más o menos lo siguiente.
El tipo, Pavlov, agarró a un perro, un perro que tenía más o menos a mano no sé, un perro cualquiera. Esperaba, ponele, hasta el mediodía. Y entonces le mostraba al perro un plato con comida. Con la comida que más le gustaba al perro, su comida preferida.
El perro veía la comida y se ponía a salivar. Una reacción natural por otra parte, no pensada.
Alto, alto. Acá viene la clave de todo. Ni bien el perro había detectado la comida, ni bien el perro empezaba a salivar. Ahí Pavlov hacía sonar una campana. Durante un minuto.
Eso es lo que hacía Pavlov, todos los días. Durante un mes.
Entonces. Un día. A la hora de siempre. Pavlov traía al perro, como todos los días. Y hacía sonar la campana. Pero no había comida. Nada. Ni rastros.
Lo mágico, lo curioso, es que el perro salivaba igual.
Se puede asociar cualquier cosa con cualquier cosa. Esa era la conclusión del experimento, más o menos. Se puede inducir una asociación, es otra conclusión. Y hay más conclusiones, tantas.
Ahora sí, puede que tengas algo de razón, no debí sacarte a patadas de mi departamento ni bien me dijiste que no querías coger. Pero si yo hubiera sido el perro de Pavlov, el día que no me servían comida le hubiera arrancado un tobillo de un mordisco a alguien. A mí no me jodan.

7 Comments:

At 3:20 a.m., Anonymous Anónimo said...

Pero por supuesto!

 
At 3:23 a.m., Anonymous Anónimo said...

Disculpe, anónimo Alberto Baru

 
At 7:27 p.m., Blogger José A. García said...

Con cosas como esas no se jode.

Saludos,

J.

 
At 7:38 p.m., Blogger Frodo said...

Hundred, su genialidad es supina, pero esta vez lo encuentro muy equivocado. Vd está orinando fuera del recipiente, errado, obrando incorrectamente.Y espero que alguien le haga ver no anda por buen camino, que el rumbo que está tomando el mundo es otro. La vanguardia indica que es hacia el otro lado. No era una campana, sino un metrónomo

Abrazo crack!

 
At 9:40 p.m., Blogger El Demiurgo de Hurlingham said...

Un detalle es que el condicionamiento se desvanece si el experimento se prolonga. O sea, cada tanto hay que darle comida al perro.

 
At 8:09 a.m., Blogger J. Hundred said...

*anónimo!

*anónimo alberto baru! ya me parecía un anónimo conocido. lo abrazo.

*josé a. garcía! el famosísimo y nunca bien ponderado imperativo categórico. lo saludo.

*frodo! puede que su comentario tenga alguna idea oculta y quizás genial. para su grupo más cercano quiero decir, familiares y amigos. lo abrazo.

*el demiurgo de hurlingham! el condicionamiento se desvanece si el experimento se prolonga. acaba de dar una exquisita definición, más o menos en líneas generales, de la vida. una cosa más, total esto no lo lee nadie. el otro día estuve en un asado, y de pronto, ya fulminados de comida y alcohol, uno de los presentes, llamémoslo ‘E.’, se puso de pie, terminó su vaso de un trago y de la nada dijo: cuando nacemos aparecemos, después nos morimos y no estamos más. me pareció importante compartirlo con usted. lo abrazo.

 
At 4:15 p.m., Blogger José A. García said...

Algo sabía Kant, aunque lo que no sabía era cómo escribirlo de forma que lo entendiéramos doscientos años después.

Saludos,

J.

 

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