–Yo en tu lugar hubiera hecho lo mismo –le digo, para que entienda que en su lugar yo hubiera hecho lo mismo.
–No me culpes –dice ella.
–No te culpo –le digo, para que entienda que no la culpo.
Pero se incomoda, hay algo que la perturba y la fastidia. Le cuesta comprender cómo es posible que su fantástica vida se haya ido a la mismísima mierda sin excusas y se la pasa mirando por el espejo retrovisor de la existencia con la trivial intención de averiguar en qué momento, en qué curva dobló para un lado cuando debió haber doblado, quizás, para el otro lado. Ella me pide sin saberlo que la ilumine por un instante con mi fantástica linterna porque ya casi no resiste, no puede soportar su tan tremenda noche. La noche más oscura se llamaba una película creo, no importa, qué carajo importa la película, pero el título es buenísimo.
Pero no puedo hacer eso, no debo hacerlo porque si lo hiciera entonces ella descubriría que al alejarse de mí se fue apagando como una estrella agujereada y eso la haría sentir peor, eso sería aún más cruel que dejarla abrazada a la infinita oscuridad que la acompaña.
Así que le digo que la veo mejor que cuando estuvimos juntos, más linda que cuando la conocí, llena de inquietudes, de proyectos.
–Te va a ir muy bien.
4 comentarios:
Estuviste muy considerable.
En algunos casos tal vez sea la incertidumbre que la verdad demoledora.
Creo que algunas personas siempre necesitan buscar un culpable de sus decisiones de mierda. Con lo fácil que es decir, la cagué, oye, no leí las señales, los vuelos de los pájaros, los posos del té o el puñetero mapa, y la cagué, lo hice a lo grande...
No es que tenga una fijación, pero me quedé pensando: ¿el café lo revolvía con cuchara, cierto?
Lo abrazo, y le deseo felices días. Feliz año ya es mucho pedir.
Salú.
*el demiurgo de hurlingham! a veces la verdad demoledora, a veces la incertidumbre, a veces la quizás no del todo apreciada y algo olvidada patada en la concha. pero por favor no me malentiendan, todo siempre desde la pedagogía. lo mío siempre fue ayudar. saludos.
*beauséant! buscar un culpable, saber que tiene que haber siempre un culpable y que debe ser otro, es la clave de la supervivencia del 98% de los trabajos de oficina. saludos.
*frodo! estimado, cualquier infeliz sabe que el café no se revuelve jamás. pero entiendo sus dudas, tratar de saber dónde estaba el dedo a cada momento. no está mal su inquietud, son temas muy técnicos. saludos
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