Compro un ramo de flores. Rosas. Rojas. Y camino una buena media hora por el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina.
Soy observado, con mayor inquietud y resquemor que si caminara con una ametralladora.
No sé si se entiende lo que quiero decir.
andar con rosas por el mundo suele implicar ser objeto de miradas múltiples (la curiosidad y la envidia se mezclan fácilmente)...quizás será porque no estamos acostumbrados a ver cosas bonitas a menudo, no se.
ResponderBorrarbesines y feliz fin de semana,
la curiosidad y la envida se mezclan fácilmente. y yo sé, que usted sabe, que yo sé.
ResponderBorrarle mando un abrazo lejano, a 15.000 kilómetros de distancia, casi inofensivo.
y le deseo suerte.