25.9.12

Deberíamos probar


         Entendí el problema leyendo un libro. No digo que sea exactamente para eso que uno lee libros, pero a veces pasa. A veces pasa que estás leyendo y mientras leés entendés algo. O se te ocurre algo. No te voy a decir que es como coger, no, pero es una experiencia de lo más agradable. Es probable que un buen libro sea más que un mal polvo, aunque tampoco quise decir eso.
         La gente coge. La gente va y matraquea, el viejo y querido ñaca ñaca. Y a veces, no siempre desde ya, nacen chicos. A eso quería llegar.
         Los chicos nacen, en quirófanos, por lo general en hospitales, sobre todo en lo que se podría llamar el ‘occidente civilizado’. Nacen, los chicos, también, no sé, en medio de la selva, o a orillas del Ganges.
         El asunto es que los chicos nacen, y ¡paf!, todos lo hemos visto, los tienen de las patas, y les dan una palmada. Para que lloren. Les entra aire en los pulmones, ya sé, arranca el fuelle que los acompañará mientras vivan. La vida comienza con una inspiración y termina con una espiración, también lo sé, no soy un cavernícola.
         Pero la vida comienza en llanto, a eso quería llegar. Quizás si al nacer sentáramos al bebito y le contáramos un chiste, un chiste realmente bueno, o le hiciéramos cosquillas, en un pie, en la panza. Creo que si los bebés comenzaran la vida riendo, en lugar de llorar, bueno, quizás nadie sufriría tanto.

9 Comments:

At 7:54 a. m., Blogger A.Torrante said...

Algo de eso sucede con los partos bajo el agua. El tema es que si la cosa se complica y el pibe no sale nadando... nada. Shit happens. Vio? Le encontramos un contexto.

Igual, de prosperar su idea, desde ya vaticino que si un recién nacido entiende un chiste, fija que es material para niño prodigio y aún a riesgo de pecar de prejuicioso, es poco probable que esto suceda con las nenas.

 
At 8:34 p. m., Blogger Dany said...

Aporto algo más. Luego de esa palmada que lo introduce en la vida social en los siguientes minutos suceden una serie de cosas terribles.
Luego de presenciar el parto me llevaron con el bebe a una salita donde le aplicaron dos inyecciones, le pusieron un cañito en la garganta, otro en el culito, lo pellizcaron, luz en los ojos, algo en los oídos, le tomaron las huellas digitales de los pies, lo zamarrearon y lo bañaron. Todo esto mientras la criatura estaba roja del llanto y con un cagazo terrible.... yo en ese momento me quedé paralizado. Fue ahí que comprendí algunas cosas. Abrazo!

 
At 10:21 p. m., Blogger Caia said...

Muy buen post JH, y buenos comentarios de dos bloggers a los que aprecio y respeto mucho. No che, no se agranden, tampoco pa tanto.. Besos a los tres :).

 
At 7:21 a. m., Blogger J. Hundred said...

*a. torrante! hay gente que considera el parto bajo el agua como algo original. también hay muchísima gente que vive prácticamente toda su vida, bajo el agua, y les parece una situación de lo más normal.

*dany! imagine por un momento, si en lugar de todas las aberraciones y crueldades que le causaron al pobre bebé, hubiera sucedido lo siguiente. el bebé sale, emerge, por decirlo de algún modo, del interior de la vagina misma. lo toman un par de enfermeras, y me lo traen a mí. yo estoy sentado, en un cuarto contiguo, el cuarto es como el que muestran en las series americanas cuando se interroga a un prisionero. estoy yo, están un par de sillas, una mesa. usted mira del otro lado del vidrio. yo estoy tomando un whisky (puede ser un single malt, casi seguro un laphroaig, si tuvo su hijo en la suizo, o puede ser un old smuggler, si tuvo a su hijo no sé, en burzaco, en ezpeleta).
me traen al chico, envuelto en un par de toallas. yo siento al chico sobre la mesa, lo sostengo un poco para que quede erguido. bebo un trago de whisky, y le digo:
escuchá, loco, escuchá. hay un oso, un oso en la selva. el oso tiene ganas de cagar. el oso, para estar tranquilo, para que lo dejen en paz, se mete en medio del follaje, busca un claro, para cagar. se acuclilla, el oso, y caga. mientras caga, piensa un poco, el oso, si habrá subido el precio de la miel, si convendría irse a vivir a una selva menos ruidosa, si va a coger con una osa el viernes, en fin. termina de cagar, el oso, se pone de pie. se dispone a irse, el oso, y descubre que a pocos metros, en el mismo claro, está defecando un conejito. el conejito también ha cagado, y se ha quedado muy quieto, aterrado de la situación, se sabe que en la selva no se puede andar rompiendo mucho las pelotas, hay que dejar tranquilos a los animales, esa es la regla general. el oso se ha puesto de pie, se acerca al conejo que trata de no parpadear, y le dice ‘hola, conejo, qué tal’. el conejo asiente con la cabeza, apenas. sigue, el oso, ‘la verdad que a veces, cuando quiero cagar tranquilo, vengo a este paraje, veo que vos también hacés algo parecido’. ‘y sí’, dice el conejo. ‘puedo hacerte una pregunta?’, dice el oso, que se ha acercado más todavía. el conejo asiente, no tiene más remedio. ‘decime una cosa’, dice el oso, ‘cuando terminás de hacer caca, no te molesta que te quede un poco de caquita en los pelitos?’. la pregunta es técnica, lógica, perfectamente entendible. ‘no, la verdad que no’, dice el conejo y, respondido el requerimiento, se dispone a retirarse. ‘fenómeno, entonces’, dice el oso, y con un preciso movimiento procede a limpiarse el culo, con el conejo.
fíjese entonces, estimado, lo importante que sería para el bebé haber escuchado un chiste así de pique nomás, ni que hablar haber tenido la oportunidad de verme tomar un whisky, a mí. en algunos círculos soy conocido como ‘el terapeuta’, no sé si le comenté alguna vez, también me dicen ‘el pedagogo’. 1abrazo.

*caia! que nos vaya bien a todos.

 
At 9:02 p. m., Blogger Caia said...

Fahhh, otra vez sopa, bipolaridad le dicen. Bueno, olvidate Juan, un post de mierda, che, lleno de cursilería barata.

 
At 2:51 p. m., Blogger A.Torrante said...

JH, And then some...

Gracias Caia, no creo merecer tanto respeto como "mucho" pero el aprecio se lo acepto.

 
At 1:58 a. m., Blogger Mr. Kint said...

Sí, Juan, hay que mudar el Mater Dei a Garay y Boedo, apenas sale llevarlo al bipe a una mesa de abajo en San Antonio: una fugazzeta, tus tres amigos, ronda de chistes y anécdotas, el mozo de siempre de chaleco y moño, y mientras lo tenés al cuis envuelto en toallas, bue, ahora sí, un golpe seco podés despertarte, pequeño, eso es todo, esto es lo que te deja tu viejo de herencia.
un abrazo para usted.

 
At 9:44 a. m., Blogger J. Hundred said...

*

*

*mr. kint! pasa, pasa mucho, pasa todo el tiempo. la gente, en algún momento de su vida, tiene un quiebre. se dan cuenta, todos, y los que no se dan cuenta peor, mucho peor, de esos ni vale la pena hablar, esos prefieren hacerse seguidores de ingrid grudke en el twitter. se dan cuenta, entonces, decía, que la vida no tiene sentido. que todo lo que hicieron no importa, y toman quizás conciencia de la propia finitud, al mismo tiempo. es entonces donde la cosa se pone interesante, por no decir divertida. hay chicas que creen que poniéndose dos tetazas de 350 mhz lograrán escapar de la existencial angustia, están quienes quieren tirarse en paracaídas o hacer aladeltismo para ahuyentar así el horror de estar vivos. están quienes prueban viajar a la india, a egipto, están quienes prueban con orgías y drogas de diseño. están quienes prueban con ir a recitales, con sacar fotos, con hacer algún curso de respiración. chicas, muchachos, dos porciones de fugazzeta, una porción de fainá, en el imperio de chacarita. todo lo que tenés que entender de tu paso por la tierra está ahí, lo demás es anécdota. lo demás lo vamos viendo. 1abrazo.

 
At 10:20 p. m., Blogger Caia said...

JH no se me ponga celoso, :P.

 

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