28.7.07

Presurosa

Sentada sobre la cama, con bombacha pero sin corpiño, algo despeinada y con la mirada perdida en algún punto de la pared, en el espacio entre la televisión y la puerta, espacio hecho de sucesivas capas de mugre y por lo tanto sin atractivo ni posibilidad de develar misterio alguno. Ella, decía, habló, dijo que estaba atravesando el difícil período de la depresión posparto.
Entonces, con pausa, con delicadeza, sin ánimo de aventurarme a rebatir una patología tan íntima, me permití sugerirle que tal vez su estimación era algo apresurada.
Ni siquiera habíamos cogido.