21.7.07

Jabalí

Si se tiene la paradójica oportunidad de ser invitado a presenciar la caza de un jabalí, se descubrirá casi de inmediato y sin ser un idóneo en la materia, que algunos participantes de la actividad están acometiendo una práctica con ribetes lúdicos, mientras otros deben participar de la misma desde el peculiar costado de la supervivencia.
Lo que aflora para el sorprendido observador, lo que emerge, es que quien lucha por la supervivencia, el jabalí en este caso, no podrá divertirse por lo que dure el suceso.
Si bien toda extrapolación peca de desafortunada, yo me atrevería a jurar que lo mismo ocurre en el ámbito laboral.