31.5.06

Perverso y cruel

Los juegos de azar han sido diseñados para que las probabilidades jueguen en contra, siempre en contra del iluso participante.
Esto, lejos de ser casual, contribuye a la esencia misma del juego. El sujeto sabe que va a perder; el sujeto decide recostarse en la suerte en cualquiera de sus manifestaciones.
Lo descripto deja en evidencia la perversa naturaleza de los juegos de azar.
Lo interesante es que la vida, sin tantas precisiones de carácter estadístico, suele ser mucho más cruel.